viernes, 15 de abril de 2011

INTRUSO

Despierto en un cuarto que no reconozco. Saludo a mi mujer que grita apenas me ve. Me preparo el desayuno, ella llama a la policía. Pronto la manzana está rodeada. Me termino de vestir con una ropa que no me queda en lo absoluto. Cuando salgo veo patrullas y docenas de efectivos. Me apuntan con sus armas.

Les digo que se queden tranquilos. No hay nada de qué preocuparse. Yo no soy yo, eso es todo.

1 comentario:

Calavera dijo...

¡¡¡Excelente minirelato!!! :D

Una buena historia en poquísimas palabras.