jueves, 12 de mayo de 2011

SUICIDAL TENDENCES

Pensé en salvarme solo. Después de todo, yo no quería subir al barco. Me fui a la cubierta y desde ahí observé el océano que se extendía por todas partes. Unos hombres se me acercaron y me dijeron que volviera abajo. Llovía. Llovía desde hacía días y días.

-No –dije-. No voy a volver.

Y me tiré al agua.

-Menos mal que traje más de una pareja de lemmings –murmuró Noé, pero ya me hundía y tal vez no lo escuché.

2 comentarios:

Sandro Centurión dijo...

Buen texto, me gustó el giro final. Excelente blog. Te sigo.

alejandro bentivoglio dijo...

gracias! me alegra que te haya gustado!