sábado, 10 de septiembre de 2011

LATE NIGHT

Hemos logrado encerrarlo en el baño. La puerta no es muy resistente, pero él tampoco es demasiado fuerte. Son sus gritos los que nos preocupan. Generalmente a los vecinos les preocupan muy pocos los gritos que provienen de nuestro departamento, pero esta vez el horario es bastante inoportuno. No sé por qué elegimos este momento y no otro. Teníamos todo el día para nosotros, pero preferimos ceder al impulso del instante.

Le pregunto a Hanna si ella piensa algo al respecto. Ella se encoje de hombros. Supongo que las cuchilladas que le dimos a papá antes de meterlo en el baño harán que se desangre en un rato, que se debilite y deje de gritar. Igual ponemos la televisión, un poco fuerte para tapar el resto. Ahora hay dibujos animados toda la noche. Pienso que para matar a mamá no tendríamos que improvisar tanto, ser un poco más adultos. Pero no digo nada, tengo sueño y mañana debo ir a la escuela. La maestra nos ha dicho que finalmente aprenderemos a dividir y multiplicar.



(Alejandro Bentivoglio & Daniel Juárez Dion)

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