sábado, 1 de octubre de 2011

MASCOTAS

Hoy ya no pude encontrar ni siquiera un pelo en mi cabeza. Decidí ocultar mi calvicie con un sombrero. En la calle nadie parece notarlo. Excepto unos niños, que con sus manitas temblorosas señalaban el bolsillo de mi saco, peludo, palpitante.

1 comentario:

La Co dijo...

En Argentina, a las pelucas muy evidentes, las llamamos "gato". Casi como lo que tiembla en ese bolsillo.