jueves, 10 de noviembre de 2011

ENCUENTRO DE ALGUN TIPO

Cuando desperté, descubrí que un hombre me observaba atentamente. De inmediato supe que era un fantasma o un sueño. La explicación del evento, en cualquiera de sus variantes, era obvia. El hombre parecía tan sereno como yo y permanecía en silencio. Quizás pensaba que yo podía ser también un espectro o alguna simple fantasía onírica.
Era temprano para ir a la oficina y supuse que tendría un tiempo para meditar sobre las implicaciones metafísicas del asunto, pero entonces mi mujer entró al cuarto y lo interrumpió todo. Supe que no sería difícil que comprendiese la fenomenología del hecho, pero sí complejo explicarle por qué aquel hombre y yo permanecíamos desnudos en la cama, tiernamente abrazados.

2 comentarios:

No Comments dijo...

Tan bueno como difícil de explicar Alejandro.
Un saludo indio

Nedda dijo...

Puedo verlo como una ficción programada, o como un hecho inexplicable aún para el personaje que cuenta la historia.