jueves, 15 de diciembre de 2011

COSAS QUE PASAN

Cada vez que había un corte de luz en el Museo de Cera de Madame Olga, la estatua de Casanova desaparecía, ocasionando búsquedas desesperadas, pequeños escándalos, revuelos.
Se la encontraba más tarde, seduciendo fogosamente a unas cuántas velas que los empleados encendían para iluminarse un poco.

2 comentarios:

indigentearte dijo...

Un relato para derretirse....

Nedda dijo...

Esta estatua perdería la cera pero no las mañas... Muy divertido!