domingo, 15 de enero de 2012

LO MISMO EN LA VIDA QUE EN LA MUERTE

Su afición al dinero continuó aún en la muerte. Así que cuando vio la barca de Caronte, preparó dos monedas falsas para pagar. El barquero tomó lo que se le daba y le indicó que subiera. El viaje fue largo y silencioso. Cuando llegaron a tierra, Caronte le hizo una seña para que bajara, ya estaba en la última morada de los muertos.
Al dar los primeros pasos encontró un enorme palacio de cartón pintado. Árboles de papel. Ridículos animales de telgopor.

LOS LOBOS TAMBIEN SABEN ASAR CERDOS

Las ratas se detuvieron. El flautista vaciló. Por un momento, la única música que se escuchó fueron chillidos y el rumor del agua en el abismo.
Luego, alzadas en sus patas, las ratas soplaron y soplaron, hasta que el flautista cayó haciendo apenas un ruido sordo en la lejanía.

HISTORIA DEL MUNDO Y SUS ADYACENCIAS

El mundo es creado y luego el olvido. A lo lejos algo parece explotar y las criaturas miran hacia allí. En medio una capa de polvo cubre la superficie de los hielos. El frío no existe más que en la mente de un pequeño esquimal que persigue una foca en el fin del mundo.
Las criaturas miran otra vez al mundo. El olvido surte su efecto. El esquimal arroja su arpón, pero la foca abre su boca y se traga el mundo por completo.

CURVATURA DE LOS ÁNGELES

Lo siento en mis manos, lo siento en mi cuerpo. Escucho el silencio, escucho la perfección del ruido y sé qué en todo bosque se esconde la oscuridad.
Presiento que voy a escapar del suelo, pero las alas también cortan la piel, la membrana descubre la sangre. Es que mi garganta está seca, es que mi garganta es un hueso afilado que llama al desierto.
Abro mis ojos, mutilando la única lágrima que queda, río al pensar en el miedo. Grito, pero mi boca es una extraña mariposa que permanece clavada a una pared toda blanca.