domingo, 15 de enero de 2012

CURVATURA DE LOS ÁNGELES

Lo siento en mis manos, lo siento en mi cuerpo. Escucho el silencio, escucho la perfección del ruido y sé qué en todo bosque se esconde la oscuridad.
Presiento que voy a escapar del suelo, pero las alas también cortan la piel, la membrana descubre la sangre. Es que mi garganta está seca, es que mi garganta es un hueso afilado que llama al desierto.
Abro mis ojos, mutilando la única lágrima que queda, río al pensar en el miedo. Grito, pero mi boca es una extraña mariposa que permanece clavada a una pared toda blanca.

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