domingo, 12 de febrero de 2012

GOCE DEL AVE MASOQUISTA

Me tiro de cabeza en el horno y me cocino a fuego lento. No me gusta hacerlo rápido, porque sino no puedo tener verdadero contacto con esa sensación de dar vueltas cubierto por las llamas. Tampoco me gusta aferrarme a la varilla del horno para facilitar el giro. Aprecio las cosas difíciles de la vida y no me quejo.
Soy de esos que se saborean mejor sin ninguna guarnición, sin postre. Tal vez sólo café amargo para después.

DREAMING OF CONSTANZA

Sueño que estés, en este tiempo, en este lugar. Sueño que no te alejes y que este momento sea todos los momentos. Sueño que sé que se extraña en la lejanía, pero también en lo cerca si apenas se puede percibir el latido de una sola respiración.
Sueño que la soledad huye de nuestras formas, dejando la esencia de sus temores fuera, surcando superficies invisibles hasta desaparecer. Sueño que nos mantenemos a salvo de Sueño que despierto y que como una extraña caricia tuya, la verdad existe también fuera del éter.

INMOVIL

La estatua pensó en moverse cuando pasó un hombre a su lado. Pero se dijo que si el hombre era un crédulo, saldría corriendo y si era un escéptico, achacaría el movimiento a una simple alucinación.
Optó por quedarse en su lugar. Quizás más tarde poner un sombrero para que los turistas le arrojasen monedas. Patear a los perros advenedizos, incontinentes.

ARBOL FAMILIAR

El padre de Bruno era un amante de la ciencia y del progreso. Por ese motivo, antes de morir donó su cuerpo a la Facultad de Medicina. Cuando Bruno decidió ser doctor, no podía imaginar que el primer día de su carrera iba a encontrar el cuerpo de su propio padre en la mesa de disecciones.
El hijo de Bruno es sepulturero y no le gustan las sorpresas.