jueves, 26 de abril de 2012

COMENTARIO HECHO AL BORDE DE UN PUENTE POCO FRECUENTADO

El suicidio es una de las formas de cortesía que más debería inculcarse desde la niñez. Famoso es el caso de un verdadero caballero amigo mío que apenas ser presentado a los invitados de una fiesta organizada en un décimo piso, saltó por la ventana para no importunar a nadie con su presencia. Hoy en día, en cambio, la gente prefiere la grosería de permanecer viva y entre nosotros.

HATE MYSELF

La ropa es estrecha. La barricada frente a mi casa ha crecido durante la noche. Los zapatos son más pequeños de lo que pensaba. Los párpados se han clavado firmes. Cuando pretendo dar un paso, me corto un dedo minúsculo.

LOS MUERTOS

En el humo del disparo ya se adivina ese contorno de víctima, esa quietud de revólver del inescrupuloso matador.

VISITA AL MÉDICO

El médico es un hombre circunspecto que me examina con calma y en silencio. Luego, me anuncia en voz grave toda clase de males de dudosa curación y me receta una docena de drogas de nombres de exégesis imposibles. Para despedirme, antes de la llegada del siguiente paciente, fuerza una sonrisa cadavérica. Quizás creyendo que no he notado la tierra que llena los bolsillos de sus inmaculado guardapolvo blanco.

IMAGEN DE MUJER QUE SE VA LUEGO DE CONOCER HOMBRE

La cabeza babea el sombrero hasta que la mano lo retira y emerge el anfiteatro del cráneo hacia la mujer que lo ve y de cuencas en franca huida, piensa el vacío existente, está lleno el mundo porque ella ya se va y él no entiende nada. Sólo quedaron esos zapatos en la lejanía y de él un rascado de cabeza incomprensible, ciego, mudo.

MEDITACIONES DEL PESIMISTA

Cuando plácidamente estoy en la conveniencia de un oasis, cuando bebo del agua fresca y me cobijo del sol bajo árboles de insuperable verdor, cuando finalmente me encuentro muy satisfecho, no puedo evitar mirar hacia atrás, hacia esas ciudades de arena que he dejado, con cierta, terrible, inagotable nostalgia.

UN HOMBRE SENCILLO

Mis pretensiones son sencillas y las llevo conmigo sin importar dónde vaya. Cuando estoy en la playa las dejo asoleándose un poco. Incluso en el hotel muchos comentan sobre ellas. Yo me siento orgulloso. Son pequeñas, pero ya saben valerse por sí mismas. Cuando crezcan, quizás no sepa qué hacer con ellas, pero por el momento caben en una valija o en una mesa de luz.

HERE TO STAY

Creo que soy perfecto. Pero no entiendo qué pretenden estas absurdas hormigas que tratan de derribarme a martillazos en mis pies.

EL PERFECTO TORMENTO

El ego desciende al infierno y encuentra en una pared una infinidad de nombres escritos en ella. Excepto el suyo.

EL TRUCO

La ilusión esperada se deshace, o al menos se convierte en incomprensible, cuando, atónitos, vemos a la paloma sacar de su pequeño sombrero un mago maltrecho, ridículo, entumecido.

jueves, 12 de abril de 2012

ETIQUETA DEL SUICIDIO

La etiqueta del suicida incluye la degustación de toda clase de filos. La más profunda aversión a todo aquello que no implique anocheceres en plenos días y las cortinas de humo con las cuales escondemos las pesadas maquinarias que accionan nuestros cuerpos.

EL FIN DE LA PARODIA

Cuando me conformo ya no digo nada más y es muy probable que alguien termine colocándome en el interior de una caja y más tarde adornándome con un moño hasta contemplar luego la cara de decepción del homenajeado que retira todo el embalaje y me encuentra ahí, en el fondo del encierro, pequeño y resignado, sin ganas ya de comer ni un pedazo de torta o de apagar velas.

LAVATIVA PREVENTIVA DE LOS OBJETOS

Primero, encuentro de reloj y seducción de agujas. Contemporización de tiempo, espacio, muerte. Recorte parcial de jardín de campanadas. Doce de la noche: llegada de invitados y quite de máscaras.
Segundo, efectivización del líquido atmosférico, expectación de penetración lunar. Conquista inevitable del aire.
Tercero, póstuma entrega al absurdo. O en su defecto: cancelar suscripción al cielo.

martes, 10 de abril de 2012

A FALTA DE REVOLUCION

Hay ventanas, verdaderas excusas de guillotina, que ante la menor provocación se abaten sobre desprevenidos ciudadanos, cercenando cuellos y sombreros que luego se quedan solitarios como tortugas en el sueño, pisos abajo, entre turistas de asfaltos y silencios.

PASAJE LUNAR

En su escafandra de oruga, la mariposa medita antes del gran paso al espacio.

FALLAR EL BLANCO

Lo que no nos mata, nos desprecia.

LA VELOCIDAD DE LA LUZ

Todo en su sitio. La botella abierta y el humo delator, el genio fuera, y él pidiendo todos los deseos. Quiero esto y quiero aquello. La mirada perdida del genio, que luego comienza a caminar y él que, corriendo, exige su parte, pero el genio ya no responde nada porque ¿cuál sería su poder si no pudiese escapar de un tipo absurdo que sólo conoce lo que puede tocar?

EL LARGO CAMINO

No existe el camino, apenas la huella que lo imagina. Cada paso niega el siguiente, se avanza por la superstición de la proximidad de lo conocido.
No existen ojos que ven adelante, apenas el espíritu que deja sus plegarias por un mañana.
No existe quien escuche, pero el sonido sabe cómo vencer la duda.

EVER BE

Uno de los discípulos del maestro Wong fue a pedirle que huyera antes de la llegada de los soldados que habían invadido el país, destruido templos y perseguido sacerdotes, pero el maestro se negó a dejar el monasterio.
-Maestro Wong, no sea testarudo –dijo el discípulo y tratando de horrorizarlo agregó-. ¡Los invasores no vacilarán en arrancarle las uñas de los pies solo por diversión!
El maestro Wong no respondió. Sonriente tomó un ladrillo y se aplastó la mano con él.

VIRTUDES DE LA NECROFILIA

Por sobre todas las cosas, la quietud. Ese silencio como de tierra fresca, recién removida. Silencio de primavera constante, de tenue lluvia invernal. Luego, la verdadera espesura del amor. La mórbida tibieza de los amantes que quizás no conozcan ni sus nombres.
El cálido estar sin necesitar nada más cuando el acto ha concluido y sobreviene la pequeña calma, quizás recostados junto a la lápida que revela la fragilidad de las circunstancias.