martes, 10 de julio de 2012

EL JARDÍN

El pasado sobrevive bastante bien comiéndose al futuro. Lo hace con la secreta convicción de no ser descubierto por el presente. El presente, por su parte, no se da cuenta de nada de lo que pasa a su alrededor. Está demasiado ocupado mirando por todos partes. La eternidad, mientras, parece ausente de todo, sentada en el jardín de atrás, descalza y con los ojos cerrados, tal vez sintiendo el pasto crecer.

5 comentarios:

Mei Morán dijo...

Que bien expusiste la metafísica del paso del tiempo!
Un saludo
PD Me permito comentar en tu blog, a menos que tengas algo en contra.

Nedda González Núñez dijo...

Muy bueno Alejandro. Ese insoslayable trío...

alejandro bentivoglio dijo...

No, Mei, no tengo nada en contra, justamente lo opuesto. Me agrada recibir comentarios y saber si algo ha gustado o si hay errores, cualquier cosa que me quieran decir. te agradezco por tu comentario y me alegra que te haya gustado.
Y también te agradezco a vos Nedda, por el comentario! saludos.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Brillante el juego metafísico que coontiene este micro, Alejandro. Consigues vertebrar el texto consiguiendo un esquema de acción posible, a pesar de lo etéreo de los personajes.

Mis apalusos.

Saludos

alejandro bentivoglio dijo...

Muchas gracias por tu comentario, Pedro! qué bueno que te haya gustado tanto!