miércoles, 8 de agosto de 2012

ALGO INALCANZABLE


Me sumo en el sueño.
 Veo un unicornio correr, intento alcanzarlo, quiero montarme en su lomo, sé que si lo consigo lograré la tan ansiada felicidad que me fuera negada en mi niñez y adolescencia. Siempre ocurre lo mismo, el animal escapa, como absorbido por una bruma y yo quedo solo, tragando polvo hecho de nada. Despierto llorando, la enfermedad corroe mi cuerpo, pienso en la belleza del unicornio, en su perturbadora lejanía.
 Otra vez debo rendirme ante la realidad de esta constante derrota. Tengo que conformarme viendo los trofeos de mi habitación. Esas cabezas de elfo que tengo en la pared, las hadas en la jaula. El lugar vacío que guardo para el unicornio domado, su cuerno alzado, su cuerpo feteado, listo para el banquete que imagino a diario.


Carlos Enrique Saldivar & Alejandro Bentivoglio

No hay comentarios: