miércoles, 12 de septiembre de 2012

EL POETA MALDITO


En ocasiones no puedo dejar de mirarte. La forma en la que te reís o como movés las manos cuando querés enfatizar algo. En ocasiones hay luces por todo tu cuerpo y no me molesta pensar que soy tan cursi como cualquier otro hombre enamorado.
Pero luego en la soledad escribo sobre muertos y catástrofes. Trato de disimularte entre el horror y las mutilaciones. Aunque, invisible, tu nombre está entre todas las letras, acurrucado en la caricia de los puntos y las comas.
Pienso que sería fatal descubrir que apenas notás mi presencia, que cuando hablo de la perversidad de la belleza (tan solo para no hablar todo el tiempo de vos), estás pensando en qué marca de shampoo vas a usar hoy por la noche cuando llegués a tu casa.

4 comentarios:

Pedro Sánchez Negreira dijo...

¡Excelente, Alejandro!

Este micro, con textura psicopática, inquieta al lector casi desde su arranque. Tiene un contenido emocional intenso, y gran potencia en lo soterrado tras el texto.

Un abrazo,

alejandro bentivoglio dijo...

muchas gracias por pasarte y por dejar un comentario. me alegra que lo hayas disfrutado. saludos!!

Sandra Montelpare dijo...

Todos los que subiste hoy al blog son unos textazos pero este en particular me gusta por lo no dicho. ¡Muy bueno! Un placer leerte. Saludos van

alejandro bentivoglio dijo...

gracias, sandra! te mando saludos!