domingo, 7 de octubre de 2012

SIN FILO


 Llevo años temiendo que mi cabeza se desprenda del cuello, ruede barranca abajo y que al detener su marcha al pie de la colina sea usada por unos vagabundos para jugar al fútbol. Se lo dije a mi amigo Mauri y él, que siempre tiene una respuesta para todo, no me defraudó.
 —Te recomiendo que veas al licenciado Stepanislavsky —dijo Mauri sosteniendo en sus manos una copa de coñac—. Él resolvió el problema de Ana Bolena.
Fui de inmediato y pagué los quinientos doblones de oro exigidos. Con naturalidad me explicó que  mi cabeza no existe, por lo cual no puede separarse. Tampoco existen los vagabundos o el fútbol. Ni siquiera la espada que finalizó el cuello de la reina. Todo es ilusión.
Yo, ahora, creo no haber entendido bien, porque luego de trompear de arriba abajo a Stepanislavsky, él insistió en llamar a una concreta policía.

(Sergio Gaut vel Hartman & Alejandro Bentivoglio)

2 comentarios:

Juanito dijo...

Muy buen final.
Me gustó.

alejandro bentivoglio dijo...

qué bueno. gracias por pasarte! saludos!