sábado, 30 de noviembre de 2013

LITERATURA DE LO OBVIO


La muerte de Smith ha sido un verdadero misterio y la policía no ha avanzado en su resolución hasta el momento. Joseph Smith, un conocido caricaturista fue encontrado muerto en su casa, apuñalado. El hombre no tenía enemigos y era ciertamente querido por vecinos y conocidos. Durante su larga trayectoria había ganado innumerables premios y su obra era publicada en los más importantes periódicos del país.
El cadáver fue hallado sobre su mesa de trabajo. En su mano, aferrado firmemente, estaba su último dibujo: una previsible daga.

DESENGAÑO DEL POETA

La locura no es lo que uno espera. A veces ni siquiera se desnuda y nos ofrece su cuerpo, sino que se queda quieta en un rincón, hablando mal de nosotros, vestida hasta el cuello, virgen de toda violencia, de toda pasión.


NO PASA NADA

Me extingo sin saber por qué. El mundo no se detiene por este hecho que me abarca por completo. La gente sigue caminando por la calle. En el piso de arriba una nena juega a las muñecas. A una la llamará Melania. A la otra le falta un ojo me desplomo la niña interrumpe un momento su juego luego sonríe alguna quiere más té y las muñecas hasta parecen asentir entre esas falsas tazas de porcelana blanca me morí.

CARNAVAL

Mujeres y contorsiones, pedruscos iluminados por tornasoladas flores de huesos y fingida alegría para tapar este llanto que crece como un mundo donde nadie sabe qué ni por qué, ni para qué y la carroza que vaga por la ciudad con esa forma de ataúd, con esa forma de terrible silencio.

ELEGANTLY WASTED

Cae fuego de los cielos, hay desorden, gente que llora por los rincones. Los ríos que se hacen sangre, dientes que crujen, armónicas trompetas que sacuden el destemplado silencio. Puertas que se caen, pies que pisotean.
Llega el fin de los tiempos y yo tan laxo, tan poco elegante. Sin una mísera corbata a mano.

viernes, 25 de octubre de 2013

POR LA MAÑANA

Por la mañana, había mujeres por todo mi cuarto. Las conocía a todas, aunque ya las había olvidado lo suficiente como para que no me importara. Intenté hablarles, pero no me respondieron. Sólo me miraban. Sus cuerpos eran transparentes, como de cristal. De alguna forma, parecían bellas. Quizás por la lejanía y el cultivado efecto fantasmal.
-¡Déjenme solo! -les grité.
-Siempre estuviste solo -respondieron todas al mismo tiempo.
Luego se desvanecieron, como pequeñas luces apagándose de a poco.

RETROSPECTIVA

Cada tanto me miraba desde su palidez casi inmaculada. No me pareció importante en ese momento decirle algo, cambiar algún detalle de ella.
Ahora, en retrospectiva, pienso que pude haber estado equivocado al matarla con aquel cuchillo.

UN BLANCO PERFECTO

He tensado el arco. El silencio nos invade. Todos guardan el aliento, porque saben que dispararé sobre el blanco. Sin embargo, lo irreal sucede. Antes de soltar mi presa, la flecha que estaba en mi arco me da en la nuca, casi como si nunca hubiese estado en mis manos. Algo de maravilloso hay en todo esto, algo de divino.
Pero la hemorragia y la inconciencia me impiden participar de este pequeño milagro.

Μινόταυρος (Beautiful Things)

Terminaron por sentirse doblegados, hundidos y cercenados, terminaron por copiarse las palabras los juegos y los infames pensamientos, terminaron embarullados en el principio que no era otro
que el mismo principio de siempre igual de confuso. Terminaron atrapados entre cuerdas, entre saltos al vacío y explicaciones demasiado tontas. Terminaron perdidos, casi sin saber cómo mirarse. Terminaron tomados de las manos, corriendo siempre hacia diferentes amaneceres, cada cual más brillante.


(raquel sequeiro & alejandro bentivoglio)

MARY POP

Mary no estaba en su casa. Mary no estaba en el tejado. Mary no estaba con el gato. Mary dejó de
estar ensangrentada, la ensangrentada Mary. Mary dejó el paraguas al entrar, el suelo resbaladizo por
la lluvia, mojado por el agua, el agua del paraguas escurriendo calle abajo. La cabeza de la
atolondrada Mary con los cabellos empapados.
No, Mary no estaba en su ataúd, la pobre Mary. Con sus uñas afiladas. Aquí no no hay niños, Mary, delante del espejo se puede pronunciar su nombre. ¿A qué vamos a jugar para justificarnos? La inocencia es el primer lastre que se abandona, oh, Mary, es que ya no hay caras felices. Pero creo lo sabías.
Tarde o temprano anochece.


(raquel sequeiro & alejandro bentivoglio)

jueves, 3 de octubre de 2013

OSCURO TRAYECTO

Sigo un camino abrupto, no sé por qué, ni cómo, ni desde cuándo estoy haciendo este recorrido. Mucho menos sé por cuánto tiempo más lo realizaré. Solo me alumbra una luna modesta, la cual dibuja un sendero blanquecino, ligeramente luminoso, que no parece tener fin. Todo lo demás, atrás de mí y a mis costados, luce negro, como el corazón de una bestia. Mi incierto destino comienza a aterrarme, ¿hacia dónde estaré yendo? Trato de observar la Tierra, pero todo parece haber quedado demasiado lejos como para distinguir algo.
A mi lado se acumulan los cráteres lunares.


(Carlos Enrique Saldívar & Alejandro Bentivoglio)



LA SOLEDAD Y SUS CONFLICTOS

Cuando me siento abatido, medito en mi sala. La soledad se presenta desnuda frente a mí; luce hermosa, aunque triste. Me enamoro de ella rápidamente, no dejo de contemplar sus formas perfectas, su mirada perdida que no observa a ninguna parte, excepto, quizá, hacia el interior de sí misma. Corro a decirle palabras bonitas, la beso, la tiendo en mi cama, le hago el amor, pero no obtengo ninguna reacción de su parte. Esto podría ser un problema, pienso. Me detengo un momento. La soledad permanece expectante. Al diablo, me digo y sigo con mis ejercicios amatorios, ya he sido parejo de la tristeza y la desesperación, bien puedo arreglármelas con la soledad.


( Carlos Enrique Saldivar & Alejandro Bentivoglio)



miércoles, 25 de septiembre de 2013

CINE DE AUTOR

La película empezó a proyectarse, pero la pantalla permaneció completamente en blanco. La gente no sabía qué hacer. Quizás fuera un raro experimento fílmico o un error. Era imposible saberlo, porque aquel director nos tenía acostumbrados a las cosas más extravagantes. Nadie quería moverse, porque la entrada había sido carísima y probablemente nadie tuviese nada mejor que hacer aquel día. Al cabo de seiscientos noventa minutos de proyección, lapso durante el cual no se oyó ni el zumbido de una mosca, apareció la palabra FIN en tres colores: verde, azul y rojo. Tras un breve instante de vacilación, todos los espectadores empezamos a aplaudir, y luego a gritar como locos. Jamás habíamos visto algo tan genial. Más tarde, ya en el loquero, el director vino a visitarnos y nos arrojó maníes desde lejos. Esta vez no aplaudimos porque el miserable no los había pelado.


(Alejandro Bentivoglio & Sergio Gaut vel Hartman)

SON LEYENDA

Las carreras de tortugas son un deporte popular en nuestro pueblo. Nos permite quedarnos hablando durante horas mientras apostamos por nuestro bicharraco favorito. Todas llevan un número pintado en el caparazón y las carreras se desarrollan en varios sitios. Se dice que existe una carrera en particular que aún no ha terminado. Que lleva años y que los apostadores van cada tanto a verificar el avance de las tortugas. Algunos de ellos incluso esperando el final de la competencia han muerto de aburrimiento o se han quedado dormidos para no despertar. Las apuestas libres de los apostadores fallecidos, como se sabe, se suman al que tiene menos probabilidades de perder porque como es tradición entre nosotros gana la tortuga que llega última. La razón por la que es tan larga justamente es porque nadie quiere llegar primero.

(Alejandro Bentivoglio & Guillermo Vidal)

ATRÁS EL SONIDO

Los González fueron los primeros en comprar la carreta supersónica. Lo hicieron más por ostentación que por otra cosa. El mantenimiento era atroz. Apenas se iniciaba el viaje, había que agarrar entre varios las maderas del vehículo para que entre tanto flamear no se despegaran y mataran a algún paisano desprevenido. Como un bólido cruzaba la pampa, pero frenar podía desvertebrar a más de uno. Varios canes seguidores de carros fueron internados en un siquiátrico por depresión al no poder cumplir su misión y los vacunos (las vacas en especial) sufrían stress, no daban leche y se negaban a cumplir con los toros porque les dolía la cabeza. Las gallinas que se encontraban cerca de la ruta quedaban sin plumas. La protesta de los pajarillos fue un tímido piar y nadie le prestó atención.
Ante el contento general los González compraron una carreta ecológica que cuida el ruido ambiental.

(Alejandro Bentivoglio & Ada Inés Lerner)

ESCRITURA AUTOMÁTICA

No tenía la menor idea de adónde se dirigía. Tal vez había emprendido ese camino amparado en alguna conjetura inconsciente o ansioso por salir del castillo en el que permaneciera recluido durante los últimos treinta años. De un modo u otro, no tardó en advertir que el paisaje se hacía cada vez más lúgubre y enmarañado y que la idea primitiva, manejarse a puro impulso, era un error, tal vez un error fatal. Pero allí estaba otra vez estaba K. ese maldito agrimensor que todos los días llamaba para entrar al castillo y que lo volvía loco.
Tuvo que volver, regresar al proceso de escribir su diario, sus sueños de escapar. Quizás a América donde podría unirse a una mentada compañía de teatro, reflejo del mundo, donde viviría como otro hombre, quizás agrimensor, tal vez él mismo, pero sabiéndose otro.



(Sergio Gaut vel Hartman & Alejandro Bentivoglio)

LES SIGO PEGANDO ABAJO

Se disfrazan de mí y cometen actos atroces. Le he avisado a la policía, pero los uniformados dicen que el parecido es tan grande que dudan acerca de la veracidad de mis dichos. Yo me siento ofendido, ¿cómo pueden creer que soy capaz de andar haciendo esas cosas horribles (pero sumamente placenteras) de las que soy acusado día tras día? Parecen galimatías y mis denuncias no hacen más que levantar sospechas de la autoridad. He recurrido a las más firmes reprimendas pero ellos se niegan a volver a sus nichos en busca de sosiego, tranquilidad, orden. Importantes valores dicen ellos aunque muy aburridos.
Comprender esta sensación de las ánimas que yo mismo experimento (en menor grado porque soy un ser vivo) en cuanto al efecto que me provoca el fuego, crujiendo y reflejándose en mis ojos, tanto de día como de noche, aunque a algunos les sigo pegando abajo.

(Alejandro Bentivoglio & Ada Inés Lerner)

LA ÚLTIMA ESTACIÓN

El tren pasa todos los días a la misma hora, pero nunca se detiene. Se puede ver, si se pone atención, a un montón de pasajeros gritando. Desde la ventana donde suelo parapetarme para observar, es difícil saber si son siempre los mismos o si se trata de víctimas que van rotando. Los mapas no indican dónde empieza o termina el tren y no sé realmente dónde hay más estaciones.
Pero nada se pierde con preguntar y se dirigió al guarda.
—El tren que pasa todos los días, hay gente gritando por las ventanas.
—Se lo digo en confianza, es un tren psiquiátrico, se usa a falta de un edifico. Va y vuelve por un recorrido en desuso y se detiene en un taller para reponer alimentos y medicinas. Pero me preocupa que usted este todos los días en la estación. Cuídese, no vaya a ganarse un pasaje, Penélope.


(Alejandro Bentivoglio & Guillermo Vidal)

MOVER EL BOTE

Estamos quietos. Nadie se mueve. Sospechamos que el piso se puede rajar de un momento a otro que y que caeremos sin remedio vaya uno a saber donde. Esta sospecha no tiene ningún fundamento, pero no por eso es menos cierta. Nos miramos entre nosotros sin que nadie parezca animarse ni siquiera a hablar. Por las caras, tememos un grito o un desmayo. Pero, nadie grita ni se desvanece. Querría que asi fuese, lo preferiría verdaderamente. Pero nada. Ni yo ni nadie lo hace. Todos intentamos asirnos a la quietud, como si la quietud fuese un hilo salvador cuando en realidad es un abismo. Tarde lo comprendimos. Así es como ahora, desde este paraje, contemplo tres cuerpos sin vida, incluido el mío, hechos de saladas aguas, arena y miedos no vencidos.

(Alejandro Bentivoglio & Ana Caliyuri)

LA META

El árbitro se equivocó y en la largada le apuntó a uno de los competidores. Disparó y todos salieron corriendo. Pensando que los estimulaba, siguió tirando. Lamentablemente nadie respetaba la pista y la meta parecía lejana. La policía intervino confundiéndolo todo porque también se sumó a la balacera y ya todo el mundo corría sin que se pudiese saber quién estaba ganando y quién no.
—Muy sencillo —dijo el juez cuando fue consultado de urgencia ante la emergencia desatada y el peligro inminente de un escándalo internacional—, que el árbitro y quien quiera sumarse practiquen tiro al blanco con los competidores, no es tan fácil acertar a un blanco en movimiento que corre en medio de una multitud. Que gane el que queda vivo.
—Es una locura.
—Como si esto no lo fuera. Además el tiro al blanco es también deporte olímpico. Matamos dos pájaros de un tiro.

(Alejandro Betivoglio & Guillermo Vidal)

LA MALVADA VIRTUAL

Se había vuelto común la costumbre de participar del propio funeral con un doble virtual. Gershwina Holtafdts había sido rica, poderosa y odiada. No iba a perderse un segundo de disfrutar cuando se acercaban al féretro sus deudos.  
Por ley el doble podía cambiar el testamento, despedir gerentes, llevar a la ruina la empresa, hundir vidas por una sola palabra fuera de lugar, como si estuviera viva.
 -Querida, hay algo que necesito que hagas -le dijo a su nuera. La mujer la miró con cautela-. Quiero que ajustés el resorte en la espalda de mi cadáver.
-¿Qué?
-Mi cadáver no salta lo suficiente cuando fingen llorarme. Quiero que se aterroricen. Si no gritan, están todos despedidos. ¿Entendido?
-Sí, señora –dijo la nuera-. ¿Quiere que le ponga más ácido a la flor del vestido?
-Sí, sí, que salpique más –respondió la doble, midiendo unos cuchillos que preparaba para más tarde.

(Guillermo Vidal & Alejandro Bentivoglio)

LLEGA LA NOCHE

-Nos perdimos –dice Dorothy.
-Y hace frío –dice el León.
-Podríamos hacer una fogata –dice el Hombre de Hojalata.
El Espantapájaros siente que todas las miradas se concentran en su cuerpo de paja. No lo miran como amigos, ni por casualidad. Empieza a retroceder. El camino de baldosas amarillas parece cada vez más pequeño y no hay adónde correr, adónde esconderse…
Las baldosas ahora son pasto. Y los nervios, pánico.
—Hey, ¿adónde vas? —pregunta el León enajenado.
Y el Espantapájaros retrocede más rápido.
Y los otros avanzan hacia él.
En su huída, el Espantapájaros ve de reojo una laguna cercana.
Ya lo tienen acorralado.
Lo atraparán.
La laguna está cada vez más cerca: el Espantapájaros piensa que la paja mojada jamás se encendería. Entonces da media vuelta y corre hasta zambullirse, creyendo que así salvará su vida. Pero desgraciadamente, el frío del agua lo traicionará.

(Alejandro Bentivoglio & Marcos Zocaro)

lunes, 5 de agosto de 2013

SIN RESOLVER

Me caigo por las escaleras y todo el edificio se despierta. Las paredes y techos se acercan a preguntarme si me lastimé. Los ascensores proponen ayudarme a subir de nuevo a mi habitación. Las puertas se abren solas para colaborar y la terraza baja inmediatamente para indagar sobre mi salud.
Al llegar la policía, las sospechosas escaleras no aparecen por ningún lado.

ANATOMIA DEL VAMPIRO

Remover la tierra y encontrar un cadáver, no decírselo a nadie, llevarse los huesos, armarlo, descubrir que se me parece, buscarme en el espejo y no encontrar nada, temer ante el cumplimiento de una leyenda, de una absurda sabiduría popular que ahora me hace querer esquivar el sol, las cruces o incluso el agua bendita.

DULCEMENTE

Ella me trata amablemente. Me dice que me quede tranquilo. Que esto de estar muerto no es tan grave. Que sí, quizás al principio me sienta algo distinto a lo que era. Pero luego, cuando haya aprendido a amarla, sus huesos no serán tan duros, su cara vacía será mas hermosa, su capucha negra será acogedora y el filo de su guadaña, ya no será un obstáculo en nuestro eterno encuentro.

JUDAS PRIEST

Predica las palabras, el que mata el dolor a veces también lo provoca. Cuero negro humeante sobre un lago del que se hace noche. El trueno es acero bajo la tierra, mientras los olvidados esperan el consuelo, cantando viejas baladas que nadie recuerda exactamente.
¿Qué ha sido la rebeldía más que una oscura plata que quema como licor de los imperdonables? Qué es el recuerdo, más que una luz blanca que luego se apaga en los campos donde la sangre no tiene nombre.


COSAS DEL AMOR

En aquel hombre vivían otros dos que se disputaban la pertenencia de una tercera mujer que los había conocido un día en el que ella y sus otras habitantes nocturnas habían salido a pasear.
Dicen que habrían podido amarse si al menos uno de ellos hubiera sabido dónde estaban todos en el momento preciso cuando nosotros hablábamos de amor.

domingo, 21 de julio de 2013

TAPADO Y PRESENTE (DINNER IS READY MIX)

Cada uno tiene los enemigos internos que se merece. Los míos, son como las capas delgadas y translúcidas de la cebolla, se hacen gorditos cuando estan juntos, si no son fáciles de combatir, no cuesta nada. Es muy sencillo meterlos en cualquier comida, que compartan suerte con una salsa, con los condimentos que también me la tienen jurada.
Los amigos, por otro lado, prefieren irme comiendo desde adentro, aburridos de tanto esperar por el plato principal.


(texto original: Sandra Bianchi / Reversión: Alejandro Bentivoglio)

EL JUEGO DE LA ESCONDIDA (MOON MIX)

¿Jugar por jugar? ¿Jugar por buscar? ¿Cuento o me escondo? Si hago tantas preguntas nunca juego y ñata contra el vidrio.
¿Y si pruebo en una playa solitaria? En tanta extensión no hay obstáculo para esconderse. Pero hay que ver también si me quieren buscar.
Si entre tanta arena y agua y espuma alguien está caminando hacia mí, que permanezco por momentos oculta en un breve reflejo de luna y que de vez en cuando miro hacia todo horizonte, como esperando algo.


(texto original: Sandra Bianchi / Reversión: Alejandro Bentivoglio)

NADIE QUIERE TRABAJAR (AS TIME GO AWAY MIX)

La Bella no quiere despertarse, quiere seguir durmiendo unos años más.
El bosque con malezas crecidas y pastos altos impenetrable.
El príncipe que no llega y ya no se puede demorar el final de este cuento.
Blancanieves que decide intervenir porque esto no da para más y manda a los enanos más forzudos para que saquen a golpes, de ser necesario, al príncipe que sigue contándole anécdotas al Lobo de cuando era verdaderamente azul y no este desteñido que lo único que quiere es sacarse los zapatos y que no encajen en ningún pie.


(texto original: Sandra Bianchi / Reversión: Alejandro Bentivoglio)

FE DE ERRATAS (BIG FISH MIX)

Cuando era chica incurrí en uno de esos horrores casi irreversibles. Por un error de audición confundí la palabra pecado por pescado. Nadie se acercó a corregirme o decirme algo al respecto. Por eso los domingos se me podía ver temprano frente a la pescadería, confesando vaguedades que al principio fastidiaban al dueño, pero que, a medida que me iba haciendo grande parecieron interesarlo más, mucho más. Especialmente los de la carne, esos que no había merluza en este mundo que aparentemente pudiese absolver.


(texto original: Sandra Bianchi / Reversión: Alejandro Bentivoglio)

PROVERBIAL (THE WAY WE WALK MIX)

Dicen que el amor está a la vuelta de la esquina, pero cada vez que doblo me pierdo en una calle que no conozco y tratando de regresar todas las baldosas parecen corazones rotos que alguien ha ido perdiendo desde el fondo de sus bolsillos.
Trato de buscar a los que me dijeron esas cosas, para ver si me estaban cargando, pero se han ido por las diagonales, escribiendo en las paredes que el amor no se entiende, que nadie ama a nadie, que el amor que no se dice es el único real.


(texto original: Sandra Bianchi / Reversión: Alejandro Bentivoglio)

domingo, 7 de julio de 2013

LOS FRACASADOS

Cruzamos el río y nuestro amigo desapareció. Nos dimos vuelta para buscarlo y el río se esfumó.
Quisimos regresar, pero ya otra vez estábamos en la oficina, en la hora del almuerzo, hablando de cosas de oficina.

EL PUENTE

El puente permitía que las dos ciudades se conectaran. Aunque nadie jamás quiso cruzarlo, los alcaldes de ambos pueblos hicieron lo imposible porque alguien fuera al otro lado. Se realizaron largas campañas publicitarias, se ofrecieron premios. Se pensó en llegar al uso de la fuerza, pero la policía no quiso intervenir. Se buscó el arbitrio de una tercera ciudad, pero fue inútil. No importaba cuántas buenas cosas se dijeran de una u otra ciudad, nadie quería ir.
Finalmente, se decidió destruir el puente. Ahora, es posible ver a multitudes de pie a cada lado de las ruinas; expectantes.

COLMILLOS

El agujero en la pared se agrandó en los últimos días. Sospecho la inevitable presencia de invasores. Soldados saliendo con sus fusiles por la noche. Seres mutantes agazapados listos para saltar sobre mí.
Pero a los pocos días, por el agujero emerge un caracol. Me tranquilizo y pienso que fui un tonto al preocuparme tanto. Quizás los gruesos dientes que le asoman en su pequeña boca sean el único detalle fuera de lugar.

COMPLOT

Llamé a un servicio telefónico que me permite hablar con la mujer de mis sueños por un precio módico. Ahora permanezco estático junto al aparato, embebido de romance y palabras. Una voz sensual en el teléfono promete amor y placeres insospechados.
Mientras tanto y, con calma profesional, unos hombres desconocidos, proceden a desvalijar mi casa.

THE JOKE IS ON ME

Se me acercan todos muy serios. No conozco a nadie, aunque algunos de ellos bajan varias veces durante del día para observarme con cierta curiosidad, con cierto desprecio.A punta de crayón me dibujan sonrisas que no parecen terminar en mi cara, sino prolongarse por todo mi cuerpo. Luego se alejan para contemplar su pequeña obra. Dicen algunas palabras que no entiendo, se los ve muy divertidos. Alguno comenta que quizás en algún momento me podrían aflojar un poco las cadenas para que haga algunas gracias que ellos me enseñarán a la fuerza. O cambiarme este disfraz de payaso en el que me han aprisionado, sacarme el cemento de los zapatones.

WHO WANTS TO LOVE FOREVER?

Este minuto ha sido especialmente construido para ser destruido. Ha llevado años de trabajo y ahora está aquí, ansioso, impaciente. Con sus sesenta segundos listos para entrar en acción, una sola vez. Pero desde afuera parece magnificarse, parece imposible creer que lo veamos crecer solo para desvanecerse y ya no estar allí. Quizás no lo recordemos luego, quizás no nos recordemos luego. Junto a otros minutos que han sido mareas rompiéndose contra costas que solo existen en mapas bien guardados.
Pero en la noche, cuando en el departamento de arriba alguien parece bailar solo, ese o cualquier otro minuto no es más que un instante antes de apagar la luz.

sábado, 29 de junio de 2013

EL PEOR DE LOS TIEMPOS POSIBLES

No quise parecer un demente o un recluso fugado de una penitenciería, aunque no pude evitar darle un susto mayúsculo a la chica que esperaba el bus junto al poste. No sé si saben, pero el viaje en el tiempo contempla varios ejes de traslación y uno nunca conoce el lugar dónde va a aparecer, aunque sí sabe cuándo. En este caso, al desplazarme hacia el año 2013, en la época inmediata anterior a los grandes cataclismos aparecí de una forma tan brutal que casi me estrello contra la pobre muchacha. Ella gritó. Yo intenté decirle que se calmara, que tenía que evitar una terrible catástrofe. Pero ni ella, ni la policía quizo escucharme. ¿Cómo hacerles entender que los viajeros del tiempo no viajamos completamente desnudos por ser unos miserables degenerados?

(Sergio Gaut vel Hartman & Alejandro Bentivoglio)

LA RATA

Entró en la casa por el pequeño resquicio que hay debajo de la puerta. No sé cómo lo hizo. Se pasea a sus anchas entre los alimentos de la alacena y lo ha revuelto todo. Apenas se puede andar entre tantos desperdicios desparramados por todas partes. La última habilidad que ha adquirido es abrir la heladera. Eso le da la posibilidad de entrar en ella cuando se le da la gana, sin esperar un descuido de alguno de nosotros. Come todo lo que puede y luego huye a las tinieblas, tambaléandose.
Algunas veces, aparece a la mañana. Nos dice que va a cambiar, que esta vez sí va a ser un buen padre, pero sus ojos miran el televisor encendido, una carrera de caballos a medio terminar.

(Fernando Andrés Puga & Alejandro Bentivoglio)

jueves, 20 de junio de 2013

KING NOTHING

Avanza hacia el trono. Se coloca la corona. Extiende su mano en majestuoso saluda. Suspira agobiado, se levanta. Vuelve a acomodar los muñecos de madera frente a él. Regresa a su asiento y otra vez saluda a sus súbditos, ante la mirada indiferente de los enfermeros que siguen haciendo sus rondas.

EL ACTO

Suspendido en el aire se balancea buscando llegar al otro lado. Nadie sabe que no hay cuerda que lo sostenga. Que no hay red.
Él no sabe que nadie lo ve. Piensa que el público lo aclama.
El público piensa que el acto aún no ha comenzado.
Él no está allí. Bebe una copa en un café de París y contempla un grupo de palomas que se balancean en el aire, imposibles.

EL ENEMIGO OCULTO

Supongamos que el reloj está embrujado y por eso nunca da la hora correcta. Supongamos que nadie puede romper el hechizo.
Supongamos lo contrario. Supongamos que se trata de un simple desperfecto mecánico. Alguna falla del todo explicable.
¿Acaso alguna de estas teorías podría decirnos porque nadie ha encontrado ese reloj oculto que despierta día tras día a toda la casa con sus impredecibles trece campanadas de medianoche?

CINCUENTA Y NUEVE

Cualquiera puede tener a Blancanieves por la cifra correcta. Es sumisa y nunca habla de más. Es apta para fetichistas y enanos. Le gustan las manzanas y es normal que despierte al menor beso. Tal vez finja pero es una inigualable actriz. Atiende en su caja de cristal o en departamentos pequeños.  

ACCIÓN

En mis sueños todo parece real. Excepto por el blanco y negro que le da un toque de película de los años treinta.
Cuando despierto, los colores me confunden. Las cosas parecen brillantes y desenfocadas.
Si cierro mis ojos veo en el interior de mis párpados un montón de proyectores y hombres con megáfonos que piden silencio a los gritos.

lunes, 10 de junio de 2013

LA OTRA HISTORIA


Durante el viaje, muchos valientes marineros se enfrentaron a la furia del capitán Ahab en un intento por hacerle entender la inutilidad de la persecución de la gran ballena blanca. El capitán los insultó e incluso los hizo azotar. Su venganza era lo único que podía mantenerlo en pie.
Finalmente, el Pequod alcanzó a la temible ballena. Ahab la contempló en su inmensidad, en su absoluto carácter satánico.
-Bueno, la perdono –dijo entonces-. No fue su culpa después de todo.
Ismael no se adelantó para contar la historia, porque estaba durmiendo, pero según se supo después, fue Quequeg o algún otro el que arrojó al capitán Ahab al mar.

SER UNO MISMO


Decir nada como quien lo dice todo. Hundirse en aguas que no mojan. Saborear manjares corruptos. Ir desmenuzando todas las pequeñas cosas y llegar a lo absurdo, a lo ridículo. Simples contratiempos como sentarse en una silla de tres patas. Magnificarlo todo y después, mucho después, llorar porque perdimos la llave que abre la puerta de nuestro departamento.

THE GREEN CONFESSIONS


En mi cabeza crecen plantas. Las riego por mis orejas. No me pienso como una raíz, tengo bastante autonomía con respecto a todo lo que pasa. Siento aversión a las hormigas. En fin, a cualquier tipo de insecto. Pienso que el ecosistema no es más que otra forma de elaborada hipocresía natural.

VIGILAR & CASTIGAR S.A.

Cada muro y cada barrote son hechos a medida y en el material solicitado. Las prisiones o celdas pueden construirse a pedido del interesado. A cada cliente se le entrega la llave o se arroja lejos, según sus preferencias. Desaparecer o ser un esclavo visible siempre es a gusto del consumidor. Las torturas no están incluidas en el plan simple. Pero si adquieren el Paquete Premium, nuestros empleados se encargarán de que el resto de su vida sea un infierno.
Ante cualquier duda, consúltenos, llevamos siglos en el ramo y usted seguro es apenas un infeliz al que podemos complacer con apenas un garrotazo.

AMOUR, AMOUR

La espina sabe que tiene que pagar el ridículo precio de una flor. Sobresalir para sentir alguna vez el sabor de una leve brisa de sangre en su filo. Permanecer sin importar lo que suceda, inmolarse en la belleza para capturar el verdadero tesoro de un suave dolor que llene su cuerpo. Estas heridas que no se curan, estas heridas que no quieren ser sanadas. El amor será el invierno cuando caigan los frutos; despertar con los cortes perfectamente abiertos, expectantes a los ojos que no se apartan. La espina presiente el corazón que palpita tembloroso, el beso de un animal salvaje que desgarra hasta sentir la presencia del hueso.
Y también, en su silencio hermético, de los días donde el placer sólo conoce de esta asfixia para poder respirar.

miércoles, 15 de mayo de 2013

DULCE MUÑECA


Ella no parece demasiado entusiasmada, pero la beso. Su cara compungida dibujada casi con descuido refleja su desagrado. La suelto y me doy cuenta que no habrá segunda cita: se ha quitado a si misma el precinto de seguridad para desinflarse lo más rápido posible.

PUJAR


Pensaba en el mundo y aquello lo desvelaba. Si el teléfono llamaba su atención, lo miraba pensativo y se negaba a atenderlo. Quizás podía ser la muerte. El horror, el asco lo dominaban todos los días. Por eso reforzaba sus defensas. No era un desquiciado, sólo se trataba de un hombre con un plan.
Por supuesto que, pese a todo, no calculó el resquicio de la puerta y la capacidad de la muerte para usar un telegrama.

PERDIDA MI VOLUNTAD


Me elevo por un túnel donde una luz muy blanca me da de pleno en los ojos. Quiero resistirme al principio, pero todo es inútil. Me balanceo en el aire. Escucho aplausos que se van apagando mientras el mago me acaricia la peluda cabeza.    

LA BUENA GENTE


Me esperan en la puerta de mi casa. Me dicen que mejor no salga porque hoy será un día amargo. Les agradezco y vuelvo a entrar. Me escapo por la ventana. A las pocas cuadras escucho las sirenas policiales.

TODO POR AMOR


Ella me pidió la luna y le dije que se la traería. Diez millones de selenitas masacrados después, aquí, en estos fragmentos de satélite explotado, mi amor, mi promesa está cumplida.

sábado, 11 de mayo de 2013

STIRB NICHT VOR MIR

A veces solo sé que esto no existe. A veces alguien cree que sí. Y puede que me pregunten, porque lo harán, es seguro que lo harán. Y diré que ya no sé nada, ni quién soy, ni dónde está lo que alguna vez estuvo. ¿Quiénes son ustedes?, les diré. ¿Quién pregunta?, me responderán. ¿No conocimos alguna vez algo real? Porque aún en la duda sabemos que en un tiempo fuimos nosotros y pudimos nombrar las cosas.
Y no había que preguntar nada más, solo estar aquí, donde los lugares eran lugares y el perfil de una sonrisa iluminaba el lugar.
Pero cuando se han apagado las voces, solo quedan los sueños, de los que se despierta para olvidarnos.

ROSENROT


Sólo a través de la espina se llega a los labios. Dentro es cuando el invierno llega. Quizás no quiero hacer este camino, quizás el beso de una rosa anuncia el suspiro de la sangre. Pequeñas estrellas apagadas en mi mente, el corazón del fuego es tan frío como para rasgar la piel de la tierra.
Hombres cansados cuyos rostros no puedo discernir. Algunos me saludan como si me conocieran de siempre. Si me detengo a hablar con uno de ellos, no sé quién está avanzando y quién regresando hacia dónde no volver.

NARCISSISTIC CANNIBAL (QIN SHI HUANG’S LAST DREAM)

El último espacio aguarda para absolver al tiempo. La muralla que crece, la muralla que es cada cuerpo, que late con las manos que la construyen. La dura mirada de terracota. Quemar todo pasado en particular, sabiendo que renacerá para perseguir cada una de las habitaciones de este palacio en el que se cree escapar de la muerte. Pero por las ventanas también se vislumbra la noche y se escuchan a los sirvientes susurrar. No se duerma, Emperador, porque quizás sus ojos no vuelvan a ver.
El último suspiro cuando se cierra la tumba. Protejan guerreros, a quien ha sido derrotado antes del primer movimiento.

HILOS QUE SE VEN


Sus pies no tocan el suelo. Pero no hay nada mágico en el asunto. Sólo se trata de saltos excesivos. Cuando él lo explica, no puede evitar que la gente lo mire con menos aprecio.
Como cuando cruzamos en la calle un mimo y nos invita a hablar de nosotros.

THE EGO PARTY


Me humillaba estar allí de pie sin saber qué hacer más que hablarme a mí mismo, en medio de la algarabía de los invitados y las mesas repletas de fuentes con comida que algunos se zampaban impunemente en sus fauces.
Pero alguien en la puerta me había dicho que al entrar al cuarto sólo hablara con los invitados que estuviesen a mi altura.

UN BLANCO PERFECTO


Tenso el arco. El silencio nos invade. Todos guardan el aliento, porque saben que voy a acertar justo en el blanco. Sin embargo, lo irreal sucede. Al disparar, la flecha se proyecta hacia delante hasta perderse en el horizonte y, luego de un tiempo que se hace elástico, imposible, me da de lleno en la nuca. Algo de maravilloso hay en todo esto, algo de divino, eso me gustaría pensar.
Pero la hemorragia y la inconciencia me impiden participar de este pequeño milagro, vivamente aplaudido por todos los presentes.

EL HOMBRE QUE VIMOS


Por la tarde, un hombre de cabeza desproporcionada y ademanes torpes, entró al cuarto. Lo observamos confundidos, porque jamás lo habíamos visto con anterioridad. Intentamos hacerlo hablar, pero fue en vano. Él se limitó a sentarse en una silla y quedarse allí, sumido en profundos pensamientos. Al caer la noche, se levantó, nos observó con tristeza y se marchó de la casa, sin darnos una explicación.
Al día siguiente, vimos una foto en el diario y una nota sobre un hombre que se había suicidado. Era él, por supuesto. Jamás entendimos nada de lo sucedido, pero desde entonces no hablamos aunque nos fuercen. Vamos sin rumbo, como muñecos torpes, sentándonos de vez en cuando en cualquier silla al alcance, sumidos en nuestros propios pensamientos.
           

viernes, 26 de abril de 2013

SALVATION


No creas en espejos, azulejos y visiones. Húndete en la magia evaporada de los mares, es la única salvación a tu integridad. No esperes las palabras o el sonido, no te quedés de pie mirándome sin saber que estamos existiendo mientras cada respiración pulsa el corazón. Húndete en el camino que no estabas esperando, es la única salvación para moverse rápido cuando todo parece ir tan lento.
Y probarnos de una vez que la distancia no es un error irreversible.


(Analía Maldonado & Alejandro Bentivoglio)

LA MANADA


Somos una enorme y animada manada, aunque todos estamos condenados a desaparecer. Varios se perderán en el bosque. Otros se quedarán atrapados entre piedras. Algunos huirán. Unos pocos acabarán sus días ahogados en el río o devorados por animales más feroces. ¿Cómo saber todo lo que nos puede esperar en el porvenir?
Algunos aún no se acostumbran y gritan por las noches, temen al fuego y a todo lo que se mueve en la oscuridad también. Repiten que nunca tendríamos que haber salido de la oficina.
Que esto de acampar fue una mala idea, que todo terminará mal, que ya no tienen corbatas que combinen con lo salvaje.

(Minerva Rodriguez & Alejandro Bentivoglio)


LA EXPEDICIÓN


Apenas estábamos en el comienzo de la exploración y ya nos sentíamos ampliamente decepcionados. La atmósfera generada por el profesor Crafwerk era densa e insostenible y sus investigaciones habían resultado fraudulentas y degenerativas.  El resto no fue mejor y los días se transformaron en semanas, las semanas en meses que condujeron a años de penosos tormento.
Finalmente terminamos de dar la vuelta a la manzana y el mapa que la Universidad nos había encargado fue terminado. Las cuatro cuadras por las que habíamos sufrido indescriptiblemente ahora permanecían catalogadas sobre el escritorio del profesor Crafwerk. Quien con gesto arrogante se jactaba de que en aquellos viajes de conocimiento solo habían muerto quince de sus estudiantes.


(Daniel Juárez Dion & Alejandro Bentivoglio)

BALOTAJE (THE REVOLUTION MIX)


Fracasó en cada contienda electoral en la que fue candidato. Cansado, hizo un curso de modelismo y construyó una ciudad en miniatura. Por fin, cuando la obra estuvo terminada, se autoproclamó intendente y fue feliz, al menos por un tiempo.
Había olvidado los soldaditos de plomo de la infancia que guardaba en el baúl y que pronto hicieron una revolución para derrocarlo y decretar que de ahora en más, el Sr. Patata sería el dictador absoluto de la ciudad.



(texto original: Martín Gardella. Reversión: Alejandro Bentivoglio).

SERIAL KILLER


El loco de la puñalada fue conocido por sus crímenes exagerados. Según los registros policiales, nunca daba menos de ciento cincuenta golpes de cuchillo. La víctima quedaba como un muñeco de trapo, rota por donde se la quisiera ver. Algunos creían ver una patología extrema, alguna enfermedad psiquiátrica que podría ser tratada con las drogas adecuadas. Otros pensaban que solo se trataba de un exhibicionista. Yo, en cambio, que conozco la verdad, puedo asegurarles que no era ni lo uno ni lo otro. El loco de la puñalada era un tipo inseguro, un maníaco que desconfiaba de todos y de todo. Ninguno de sus asesinados recibía menos de ciento cincuenta puñaladas porque él no creía que los cuchillos que usaba estuvieran adecuadamente afilados.


(Alejandro Bentivoglio & Sergio Gaut vel Hartman)

PIEL DE AZUFRE


El violín era el demonio. Y le gustaba que lo tocaran. No importaba quién. No tenía preferencias. Le gustaba que lo rascaran con el arco y respondía con una música que blasfemamente llamaba celestial. El músico que lo había encontrado sabía que cada noche guardaba al diablo en su funda y que cada mañana lo sacaba para pasearse por calles y bares tocando por monedas de oro.
Pero no tenían un pacto entre ellos, o por lo menos no estaba escrito. Y él siguió tocando y pronto el mundo estuvo a sus pies, embelesados los oídos, mudas las guitarras eléctricas. Y entonces el diablo reclamó sus monedas de oro, sus monedas de carne. Primero, el violín desafinó; luego, sus melodías se tornaron irritantes. Y fue en una esquina de Buenos Aires que oyentes iracundos lo despellejaron. Orfeo de azufre, su piel se desparramó en el viento.

(Alejandro Bentivoglio & Esteban Moscarda)

LA ÚLTIMA JUGADA


El rey estaba sitiado, el jaque mate era inminente. Así que Arnoldo sacó el revólver y se dispuso a defender su posición hasta las últimas consecuencias. Alfredo, por su parte, no se quedó atrás y empuño su pistola con firmeza. Estaba decidido a tomar la plaza enemiga aunque corriera sangre. El público se mantenía expectante mientras los dos hombres se apuntaban por encima del tablero. No había temblor en las manos ni pestañeo leve que hiciera dudar. El antagonismo entre ambos venía desde hacía mucho y ninguno iba a ceder terreno. Súbitamente, el cielo se volvió negro y un consumado temporal se desplomó sobre el juego. Las piezas del ajedrez corrieron buscando refugio al granizo que los golpeaba como las balas de un revólver. “Menos mal, pensó el árbitro. Esto del ajedrez humano se está poniendo peligroso. Vamos a tener que buscar otro juego para entretenernos”.

(Alejandro Bentivoglio y Maru Alzugaray)

EL BREBAJE PARA TODOS LOS MALES


El brebaje para todos los males se vende bien. No cura nada y de hecho enferma a quien no esté enfermo. Por eso el doctor Bruselas, creador del brebaje para todos los males ha pasado largas noches creando el antídoto para el brebaje para todos los males, que se vende aún mejor que el brebaje para todos los males que va matando a quien no tiene el antídoto. Aunque el antídoto para el brebaje para todos los males tiene sus efectos secundarios. Por ejemplo, impide discernir el sueño de la vigilia; además, exacerba los sentidos a tal punto que se producen sinestesias perturbadoras (se ven los ruidos, se escuchan los colores, se tocan los sabores...) y dicen que, quien lo bebe, no puede evitar decir siempre la verdad y, aceptar como tal todo lo que le dicen. ¡Todo un problema andar por la vida con alma de niño!

(Alejandro Bentivoglio & Carmen Belzún)

ENTRAMADO


El laberinto se va modificando a cada paso. De hecho, se podría decir que se va construyendo a medida que no avanza. Es decir que los pasos hacen los corredores y cada giro es una parte más del entramado que nos atrapa en este constante caminar por lugares que se repiten y cielos que solo son vistos con el cansancio del que ha perdido la esperanza que la tierra pueda proveer.
El laberinto, su construcción, es nuestro constante caminar cansino, con pasos que van deconstruyendo una idea que no avanza, que se repite y una esperanza entramada entre el pasado y el porvenir. Laberinto fue el mapa de Jericó en el siglo XIV, según la Biblia, un lugar formado por calles y encrucijadas, intencionadamente complejo para confundir a quien se adentre en él, lo importante era descubrir el sentido entre el centro y la entrada, porque no tiene salida.

(Alejandro Bentivoglio & Ada Inés Lerner)

CARRERA


Jorge empezó a correr antes de que el juez diera la orden de largada. Los otros maratonistas pensaron que alguien diría algo y anularía la salida. Pero nada pasó.
—¡Hizo trampa, vamos por él! —gritó uno.
Aunque ya les había sacado una distancia importante, todos salieron tras sus pasos. La idea ya no era la meta. O, más bien, la meta era otra. Atrapar al tramposo y darle su merecido. No podían alcanzarlo, parecía una gacela, además llevaba mucha ventaja. El representante de Sudáfrica se aproximaba a él, pero el tramposo le dio un codazo en la cara y lo dejó fuera de juego. Esto irritó a los otros veintiocho competidores, quienes solo deseaban darle alcance para hacerlo trizas. Jorge estuvo al frente durante toda la ruta y llegó a la meta primero, pero, cuando vio los rostros de sus rivales, se dio cuenta de que no debía dejar de correr. No recabó el trofeo ni los cinco mil dólares del premio. Huyó por toda la ciudad, por todo el país, por todo el mundo. E iban tras él.
Aún hoy sigue corriendo, acosado por sus contendientes, los cuales intentarán destruirlo en cuanto lo atrapen. Nunca mira atrás. No come, no duerme, solo espera llegar a una meta, una que está más allá del tiempo, de la muerte, de este universo. Cabe decir que nunca conseguirá su objetivo. Ni tampoco sus perseguidores.

(Alejandro Bentivolgio & Carlos Enrique Saldivar)

PLANO ROJO


El infierno está quedando que es una maravilla. Las remodelaciones cuestan mucho, pero la mano de obra es barata. Todos los días nos entran almas nuevas y eso abarata un poco los costos. Es cierto que para hacerlos sufrir más, reventamos todas las construcciones por la noche, así a la mañana tienen que empezar de nuevo. Pero confiamos que tarde o temprano vamos a terminar con este trabajo. Ellos no tienen que creerlo, obvio, porque con esperanza no sería un infierno digno.
 La cereza del postre era que los arreglos quedaban de maravilla y entonces el jefe venía en persona a inspeccionar delante de las almas en doble fila y los diablos en las puntas. Imponente observaba la perfección y nunca, pero nunca estaba satisfecho y chasqueaba la lengua con disgusto cuanto mejor era el resultado.
 —La insatisfacción es el verdadero poder del que gobierna, empiecen todo de nuevo.


(Alejandro Bentivoglio & Guillermo Vidal)

MORFINA - EPINEFRINA


Desbordante naufragio de fauna interior. Concepto cercano a la inercia: ¿es que toda pregunta se derrumba por su propio peso? Pez dios que sonríe en mis sueños blancos (borrar la negación misma de toda conciencia) y eufórico lanzarse de olas en cierne, toda carne propia o ajena, autocanibalizarse con éxito. Sofocar lo espeso en lo suave, al tiempo que cesa lo ínfimo.
Soy una respuesta, me digo entonces, tal vez la equivocada. Pero es mejor esta sangre de palabras que la estúpida neutralidad del silencio. Otra vida que no puedo terminar de comprender, otro atasco de células mitocondriales, cerebralmente inocuas e improcesables. Conceptualmente derribo las barreras de una música que obnubila mis pupilas con su imprecisión y me dirijo hacia la puerta. Un montón de luz que me deja a oscuras y solo: -En esos instantes en que abro la nevera, observo dentro, sonrío ampliamente, me dejo tentar por la envoltura de la tableta de chocolate de la primera estantería, me encaramo a un taburete-. Aun así no logro descubrir qué pasa. Solo soy un trozo de chocolate derritiéndose, fuera de la nevera, dentro del congelador. Me sorprende la idea de una ciudad espejada, todas ventanas que me reflejan y que niegan posible interior. Edificios como torres perdiéndose en lo más azul del cielo. Cubiertos de vidrios que no translucen. La única nota humana son dos tipos que se balancean en un andamio, limpiando las ventanas. Por un momento me reconforta saber que hay algo allá arriba, algo que piensa, que se mueve por una voluntad inteligente, que puede expresar amor u odio o cualquier otra emoción.
Pero luego siento miedo. En todo el tiempo que los observé, ninguno de los dos tipos se rió de nada.
El tráfico es lento. Intento, sin éxito, encaramarme al taburete que me aleje de mis sueños infantiles en la ciudad fantasmagórica que es mi cabeza. Soy un pez-dios, lo reconozco, chutado con una buena dosis de epinefrina. Sigo buscando elefantes voladores en el cielo y nervios en las nubes y los tentáculos siniestros de un pulpo me desnudan hasta los huesos. Esta ciudad es tan extraña que los soles se turnan y no puedo dormir; los vientos se bifurcan, las ramas de los árboles, al pie de los edificios relucientes, se cierran como escobas traidoras sobre mi coche. Palpo algo en la parte de atrás del asiento. Es Bruno, con su abrigo azul y su remera. Bruno, que ha conseguido tirarse al agua en un salto al vacío.


(Original: Alejandro Bentivoglio - Reversión: Raquel Sequeiro)

PERSEO


Estaba por servirse el postre cuando la mujer lo tomó por el brazo. Él la observó incapaz de reprocharle nada.
-¿No es suficiente? -dijo ella.
-No lo sé -dijo él, casi al borde del llanto-. Todavía tengo hambre.
Ella lo soltó y él dejó el plato sobre la mesa.
La cabeza de María Antonieta cayó sin hacer el menor ruido, sobre la canasta acolchada del verdugo.
Y yo encuentro migajas de pan en el pasillo de la oficina y las voy recogiendo una por una. Ellas me conducen a una pequeña casa de chocolate junto a la gerencia donde vive una bruja de aspecto regordete y una notoria verruga en su nariz.
Me invita a pasar y veo que los gerentes, con ropas de niños, han sido colocados en bandejas de plata y que cada uno de ellos lleva una manzana en la boca. La bruja me dice que el horno está a punto. Le pregunto dónde están las servilletas. Me limpio los dedos, a punto estoy de besar la cabeza tullida.
-Querida, ¿dónde está la salsa?
Está por toda la sala, impregnado las paredes, se escurre del techo, hace leña del árbol caído. Por la comisura de mis labios chorrea una lágrima. Enarbolo la cabeza. Todos los allí presentes se ríen. No sé qué hacer, reconozco que me han cogido por sorpresa.

(original: Alejandro Bentivoglio / reversión Raquel Sequeiro).

martes, 16 de abril de 2013

RETROSPECTIVA



Cada tanto Melania me miraba desde su palidez casi inmaculada. No me pareció importante en ese momento decirle algo, cambiar algún detalle de ella. Era perfecta en su quietud. En su belleza imposible de describir.
Ahora, en retrospectiva, pienso que pude haber estado equivocado al matarla con aquel cuchillo. Tan sucio, tan poco simétrico, tan imperfecto, tan indigno de ella.

EL PROGRAMA



El cuarto era chico, quizás demasiado mientras ella se quitaba la ropa y asomaba su cuerpo hecho de extraños engranajes, piezas de relojería que se podían desensamblar en cualquier momento.  La casa toda parecía caber en un puño; ahora bastaba quitar un enchufe para que toda la maquinaria se apagara y ella quedara sobre la cama, perfectamente laxa, perfectamente inmóvil. A él le duraba la pila un poco más, lo suficiente como para sonreír enamorado.