lunes, 7 de enero de 2013

LA INSOPORTABLE QUIETUD


Cuando espero todo queda detenido. Los paisajes cobran una inmovilidad que provoca que muchos se asusten, que me digan cosas desagradables, que amenacen con llamar a la policía si no ceso en mi actitud.
Yo me encojo de hombros. Qué otra cosa puedo hacer, les digo. Pero ellos no quieren entrar en razón y me mienten, me dicen que todo llegó, que no debo esperar más. Que todo ya está aquí.
Es cuando me dejo caer y para siempre arrastro el mundo conmigo.

2 comentarios:

Raúl Omar García dijo...

Inevitablemente, es uno quien mueve al mundo y no al revés. Decir lo contrario es una excusa para no hacerse cargo de las cagadas que cometemos a diario.
Saludos.

alejandro bentivoglio dijo...

a veces no sé. sí, obvio que uno tiene que hacerse cargo de lo que hace y de lo que no hace. pero a veces también no existen libertades para ser nosotros mismos en forma plena, me parece.