lunes, 7 de enero de 2013

LOS RESTOS DEL DÍA


Las sirenas dejan de cantar. Aún así seguimos rumbo hacia ellas. Son hermosas. Anclamos los barcos y las besamos.
Hay breves romances y discusiones sobre aletas Con el tiempo ya nadie las soporta. La pasión se hunde junto con el mar. Alguien prende fuego a los barcos.
Sin saber por qué, comenzamos a cantar.

2 comentarios:

Raúl Omar García dijo...

No cantarían si hubieran leído Los amantes marinos Valerie Martin.

alejandro bentivoglio dijo...

uh, el de caricias de horror. lo leí hace tantos años. qué recuerdos de comprar antologías de terror. también las de Horror y sus varios volúmenes.