domingo, 3 de febrero de 2013

EN CAMPAÑA


Aunque persevero, soy consciente que es en vano cualquier esfuerzo por mejorarme y que la alta intelectualidad me es negada por la falta de talento que poseo desde chico.
Sin embargo, mi enorme capacidad para la más obtusa y absoluta imbecilidad me hace perfecto para cualquier cargo político que usted, señor Ministro, quiera otorgarme, previo soborno de su excelencia, el Señor Presidente.

3 comentarios:

Raúl Omar García dijo...

Ja, crítico y descreído. Es que, lamentablemente, esa gente nos lleva a eso.
Muy bueno.
Saludos.

alejandro bentivoglio dijo...

me viene de reminicencias de ambrose bierce

Juanito dijo...

Je... Muy bueno.