domingo, 3 de febrero de 2013

TODOYO


Una multitud estaba reunida en la plaza. Hablaban mal de mí y me les uní para difamarme. Más tarde propuse incendiar la casa de alguien tan miserable y abyecto como yo y fui el primero en arrojar la antorcha.
Cuando todos se fueron, yo aún seguía revolcándome indignado entre las ruinas.

3 comentarios:

Sandra Montelpare dijo...

¡Tremendo! Es buenísima la idea. Batacazo desde el título. Chapeau, Alejandro.

alejandro bentivoglio dijo...

muchas gracias, Sandra!! me alegra que te haya gustado!!

Juanito dijo...

¡Excelente! Me encantó.
Saludos...