jueves, 21 de marzo de 2013

LA SIRENA



Ella va a decir que todo está bien y luego vamos a olvidar el tiempo que nos ha traído hasta aquí. Y habrá otros segundos, aeropuertos, hoteles y carreteras y ella estará mirando por una ventana más grande de lo que parece. Y las camas parecerán iguales, pero no habrá puertas que no sean infranqueables ni obstáculos que no sean el camino en sí, porque todo mapa niega de a poco el terreno. Y ella será como una estrella suicida que dirá las cosas sin temer a las formas de la lluvia sobre los vidrios. Luego no estará aquí, porque el amor es el aire que sus pulmones pueden aguantar cuando piensa en todas las cosas que permanecen bajo la superficie del agua.
Y cuando exhale, abrirá los ojos como una primera vez, lejos. Lejos de su tierra natal y la esperanza. Se le secará su larga cola. Las princesas no viven en los cuentos, me dirá. Mentirá todo el tiempo. Sabré que mi amor es su agua y que no habrá sexo en ninguna carretera, en ningún hotel, en ninguna estepa, en ningún aeropuerto. Sabré que no vuela, que no sueña. Entenderé que se siente desnuda y perdida. Abriré mis ojos para verla y, en ese efímero instante, en la densidad de las burbujas y la calma, la veré desaparecer para siempre, postergada indefiniblemente en cada uno de mis sueños.


Versión Original: Alejandro Bentivoglio / Reversión de Raquel Sequeiro.

LA MUJER COQUETA



Me dio la mano muy amablemente, pero yo se la quité. Ella se enfureció conmigo pero no le di importancia y seguí saludando a los demás invitados.
Con la coquetería propia de las mujeres más educadas, ella escondió su muñón bajo su otro brazo sin dejar de sonreír en ningún momento.

PRINCIPIO DEL VISITANTE



No sabemos quiénes somos pero disimulamos bastante bien. En el pueblo es imposible clasificarnos como impostores o habitantes originales.
Cuando llega un forastero, nos quedamos todos quietos pretendiendo ser árboles, casas, piedras que no se han movido en años.

RITUAL



Noche tras noche me confieso en la palabra. A veces es la misma. En ocasiones cambia. Lo único seguro es que cuando llega la mañana e intento descifrarla, leerla, capturarla, lo único que encuentro es un borrón blanco junto a mis lápices interminablemente rotos.

FOLLOW THE LEADER



Llegamos al pueblo por la noche. Las casas eran pequeñas. Los pobladores, gigantes que allí no cabían.
Les preguntamos por qué lo habían construido así.
Ellos dijeron que se trataba del progreso y todos asentimos muy convencidos.

martes, 5 de marzo de 2013

SHE IS SO ESPECIAL (NEW MIX)

Escuchaba música en un vestido de plástico. Creía que podía hacerse invisible y que las llamas no podían afectarla. No realmente. Los cañones le producían una extraña sensación de distancia y caminaba cerca de las paredes.
En ocasiones yo podía ir a cualquier lado y presentarla como el amor de mi vida. Otras veces, al pasar por debajo de un puente, esperaba que la música cesara para decirle que nunca entendía exactamente de qué estábamos hablando.-¿De qué estamos hablando? –preguntó ella-. Deja de jugar. Mira lo maravillosa que es la vida. Mira. Miré a las farolas y, completamente cegado, comprendí que el final no era ella, era yo. Pensé por dos veces en la injusticia del paseo solitario hasta el callejón donde encontré los primeros restos. Libros casi deshechos. Comprendo tarde para qué me servía su voz gelatinosa, que quedó incrustada en mi cerebro como una pelota de goma. Era gris. El día, la tarde. Las respuestas estaban en el Laboratorio Strapleton, en la calle Singapur, a muchos metros, a varios quilómetros. Me pidió que dejara de pensar y la arropara; con palabras. No digas ni una sola, di un movimiento. A4. Caballo. Alfil a torre. Dejas la reina, ¿vale? No puedo permitir que sigas pensándome a mí sólo y no distingas tantas personas a tu alrededor. Suspirando. Latiendo. Susurrando. Gimiendo por ti. Es culpa tuya. Sólo uno de esos trozos conseguirá que, en el futuro, los valles de piedra de Gomilandia pierdan su sabor a fruta y dejes de escurrir la lengua cuando jugamos al golf y buscas entre tantos agujeros. Especies. Especies de… no logro encontrarlo… casi está, es un juego. Un enjambre de abejas ubicado en la Ciudad Matutina a las seis en punto de la mañana. Me gusta levantarme a tu lado y encontrar el desayuno en la mesilla. Puedo leerte el periódico desde la cama, y dibujar con la mente. Entre todas las personas de la calle, entre todos los que caminan hacia el trabajo, descubro un ser que me llama; escucho el sonido cibernético y le sigo hasta La Cueva. Está oscuro. Hay demasiadas luces al fondo y nubes y cometas. Me besa sin ropa. Llego a mi trabajo. Ficho. Con la huella digital. ¿Es demasiado caro?, pregunta. Es demasiado costoso que estén sin trabajo. La antigua tarjeta está obsoleta. Nos paramos frente a un escaparate. Los días de lluvia no abrimos. Los días de sol no abrimos. Los días erosionados no abrimos. Quedamos en el bar de siempre con unos amigos: Hans, Pete, María y Tom Clamcy. En el laboratorio de Strapleton.


Versión Original: Alejandro Bentivoglio /  Remix: Raquel Sequeiro.

viernes, 1 de marzo de 2013

NOCTURNOS


Mi nuevo vecino está soñando. Lo sé porque yo sueño con él. O, mejor dicho, yo lo sueño.
El consorcio no sabe nada.
Sospecho que de enterarse buscarían la manera de subir las expensas. El edificio se valoriza por ser la clara inventiva de hombres que nunca despiertan. Cualidad que los turistas valoran mucho, según parece.

MOEBIUS


En ocasiones, mi hijo llega a mi casa y me dice tranquilamente:
-Padre, creo que es hora de que se vaya.
Yo no le respondo y él se aferra a mis piernas y me arrastra fuera de la casa. Más tarde, me las ingenio para entrar por algún otro sitio, cuando él no está o cuando duerme.
Sé que, eventualmente, perderé la lucha y seré echado definitivamente de la casa. Sin embargo, pronto nacerá mi primer nieto y ya noto como mi hijo mira nervioso sus flacuchas, débiles piernas.

MEJOR QUE ARDER

Se suben y se bajan escaleras. Se escuchan los pasos, pero es difícil determinar si se está llegando a alguna parte. De vez en cuando se encuentra a gente llorando en los rincones, gente perdida que nos preguntan adónde vamos, quién va, quién viene. Se les notan los ojos idos, un grito a medio sonorizar. Salir del departamento es todo un asunto, porque hay que trabar muy bien la puerta, no nos gustaría encontrar desconocidos despedazando nuestras cortinas. Escribiendo mensajes incomprensibles en los muebles con la sola ayuda de sus uñas.
Luego tomarse el ascensor y seguir con nuestra normalidad. Ver que ninguno de los botones tiene número y apretar el primero que se nos ocurre, cediendo al azar.

BEAUTIFUL STAR (LIKE SUICIDE)

Ella va a decir que todo está bien y luego vamos a olvidar el tiempo que nos ha traído hasta aquí. Y habrá otros segundos, aeropuertos, hoteles y carreteras y ella estará mirando por una ventana más grande de lo que parece. Y las camas parecerán iguales, pero no habrá puertas que no sean infranqueables ni obstáculos que no sean el camino en sí, porque todo mapa niega de a poco el terreno. Y ella será como una estrella suicida que dirá las cosas sin temer a las formas de la lluvia sobre los vidrios. Luego no estará aquí, porque el amor es el aire que sus pulmones pueden aguantar cuando piensa en todas las cosas que permanecen bajo la superficie del agua.
Y cuando exhale, abrirá los ojos como una primera vez, lejos.

METICULOSO (KILLER MIX)


Me dijeron que el tipo limpiaba escenas de crímenes. Un asco. Es decir, sangre seca, sustancias indescifrables. Incluso algún resto humano. Cosas que la gente común no soportaría ni a cien kilómetros de distancia. Era meticuloso en su trabajo y todo lo dejaba perfecto y lugares en los que un loco había matado a escopetazos y hachazos a toda su familia quedaban como nuevos y se vendían como pan caliente.
Sin embargo, cuando fui a su casa, encontré cajas de pizza bajo el sofá. Latas de cerveza vacías, tiradas en el suelo con el descuido del que sabe lo que hace. Y sabía lo que hacía, sin duda. Gladius se acercó y olisqueó un trozo. Un trozo de algo, bajo el sofá. Los chicos llamaron a la puerta. Se levantó, abrió la puerta y escuchó un 'Papá', le dieron un fuerte abrazo entre tres y recolocaron la casa en cuestión de segundos. Los vio salir por el parabrisas, la sangre manchándolo todo, abrazó a Little-horse, encendió la luz, sonaba Frank Sinatra en el tocadiscos. Dejó que la lluvia entrara a través de la ventana y, hechizado, se dejó caer hacia atrás, cuatro pisos. Recogieron su cadáver de la acera, lo metieron en un maletín, lo archivaron con los suicidas y lo sustituyó un nuevo Limpiador. Little-horse, muñeca, escuchando hacia la carretera del norte la música de la radio, recuerdo tu pelo y las noches abrazados en todas y cada una de esas camas perdidas, nuestros hijos y las bolsas de basura. El asesinato de la pequeña Little-horse en el 94. Era hermosa, una hermosa muñeca de pelo trenzado y oscuro, de ojos de cielo. Gladius cosquillea con la lengua, con el hocico en mi nariz.


Versión Original: Alejandro Bentivoglio / Remix: Raquel Sequeiro.