viernes, 1 de marzo de 2013

MOEBIUS


En ocasiones, mi hijo llega a mi casa y me dice tranquilamente:
-Padre, creo que es hora de que se vaya.
Yo no le respondo y él se aferra a mis piernas y me arrastra fuera de la casa. Más tarde, me las ingenio para entrar por algún otro sitio, cuando él no está o cuando duerme.
Sé que, eventualmente, perderé la lucha y seré echado definitivamente de la casa. Sin embargo, pronto nacerá mi primer nieto y ya noto como mi hijo mira nervioso sus flacuchas, débiles piernas.

5 comentarios:

Pedro Sánchez Negreira dijo...

¡Bravo, Alejandro!

Un saludo,

alejandro bentivoglio dijo...

gracias por pasarte y comentar! saludos!!

Juanito dijo...

Se le viene una al hijo, je.
Muy bueno, Alejandro.
Saludos...

alejandro bentivoglio dijo...

gracias, juan! saludos!

Raúl Omar García dijo...

Cría cuervos..., sí, nunca mejor mencionado este refrán.