miércoles, 15 de mayo de 2013

DULCE MUÑECA


Ella no parece demasiado entusiasmada, pero la beso. Su cara compungida dibujada casi con descuido refleja su desagrado. La suelto y me doy cuenta que no habrá segunda cita: se ha quitado a si misma el precinto de seguridad para desinflarse lo más rápido posible.

2 comentarios:

Raúl Omar García dijo...

Ja, muy bueno. estas mujeres no piden nada a cambio, quizá un cambio de aire ;)
Saludos.

alejandro bentivoglio dijo...

gracias, saludos!!