sábado, 11 de mayo de 2013

UN BLANCO PERFECTO


Tenso el arco. El silencio nos invade. Todos guardan el aliento, porque saben que voy a acertar justo en el blanco. Sin embargo, lo irreal sucede. Al disparar, la flecha se proyecta hacia delante hasta perderse en el horizonte y, luego de un tiempo que se hace elástico, imposible, me da de lleno en la nuca. Algo de maravilloso hay en todo esto, algo de divino, eso me gustaría pensar.
Pero la hemorragia y la inconciencia me impiden participar de este pequeño milagro, vivamente aplaudido por todos los presentes.

2 comentarios:

Sara Lew dijo...

El milagro del boomerang, lo bueno y lo malo siempre nos vuelve.
Un micro perfecto.
Abrazos.

alejandro bentivoglio dijo...

gracias, Sara! abrazos para vos!