sábado, 29 de junio de 2013

LA RATA

Entró en la casa por el pequeño resquicio que hay debajo de la puerta. No sé cómo lo hizo. Se pasea a sus anchas entre los alimentos de la alacena y lo ha revuelto todo. Apenas se puede andar entre tantos desperdicios desparramados por todas partes. La última habilidad que ha adquirido es abrir la heladera. Eso le da la posibilidad de entrar en ella cuando se le da la gana, sin esperar un descuido de alguno de nosotros. Come todo lo que puede y luego huye a las tinieblas, tambaléandose.
Algunas veces, aparece a la mañana. Nos dice que va a cambiar, que esta vez sí va a ser un buen padre, pero sus ojos miran el televisor encendido, una carrera de caballos a medio terminar.

(Fernando Andrés Puga & Alejandro Bentivoglio)

3 comentarios:

Raúl Omar García dijo...

Lo más increíble de este micro, es la incógnita de cómo ingresó por pequeño resquicio que hay debajo de la puerta.

alejandro bentivoglio dijo...

sí, eso lo pensé en su momento, pero después dije, bueno, que quede así, me escudo en la licencia poética y listo! jeje

Anónimo dijo...

¡Qué bueno!
Así son y si te descuidás hasta se te meten en los resquicios del bocho y de ahí no los sacás más.
Saludos van.
Sandra Montelpare