lunes, 10 de junio de 2013

SER UNO MISMO


Decir nada como quien lo dice todo. Hundirse en aguas que no mojan. Saborear manjares corruptos. Ir desmenuzando todas las pequeñas cosas y llegar a lo absurdo, a lo ridículo. Simples contratiempos como sentarse en una silla de tres patas. Magnificarlo todo y después, mucho después, llorar porque perdimos la llave que abre la puerta de nuestro departamento.

2 comentarios:

Raúl Omar García dijo...

Arjona se debe estar retorciendo de rabia:
—¡¿Cómo no escribí yo esto para la estrofa de una canción?!
Saludos.

alejandro bentivoglio dijo...

Arjona, qué horror!!