lunes, 5 de agosto de 2013

SIN RESOLVER

Me caigo por las escaleras y todo el edificio se despierta. Las paredes y techos se acercan a preguntarme si me lastimé. Los ascensores proponen ayudarme a subir de nuevo a mi habitación. Las puertas se abren solas para colaborar y la terraza baja inmediatamente para indagar sobre mi salud.
Al llegar la policía, las sospechosas escaleras no aparecen por ningún lado.

3 comentarios:

josé manuel ortiz soto dijo...

El edificio que cobra vida... eso explica los ruidos que a veces se escuchan.

Saludos.

alejandro bentivoglio dijo...

los objetos inanimados siempre están sospechosamente vivos. saludos! gracias por pasarte!

Diego Alejandro Majluff dijo...

Incluso hay que ver qué actitud toman, estos objetos, en ausencia de nuestras miradas.
¡Un abrazo!