miércoles, 25 de septiembre de 2013

LA ÚLTIMA ESTACIÓN

El tren pasa todos los días a la misma hora, pero nunca se detiene. Se puede ver, si se pone atención, a un montón de pasajeros gritando. Desde la ventana donde suelo parapetarme para observar, es difícil saber si son siempre los mismos o si se trata de víctimas que van rotando. Los mapas no indican dónde empieza o termina el tren y no sé realmente dónde hay más estaciones.
Pero nada se pierde con preguntar y se dirigió al guarda.
—El tren que pasa todos los días, hay gente gritando por las ventanas.
—Se lo digo en confianza, es un tren psiquiátrico, se usa a falta de un edifico. Va y vuelve por un recorrido en desuso y se detiene en un taller para reponer alimentos y medicinas. Pero me preocupa que usted este todos los días en la estación. Cuídese, no vaya a ganarse un pasaje, Penélope.


(Alejandro Bentivoglio & Guillermo Vidal)

2 comentarios:

Juan Esteban Bassagaisteguy dijo...

Qué buen final. Me gustó mucho. Saludos...

alejandro bentivoglio dijo...

muchas gracias, juan! me alegro que te haya gustado! gracias por pasarte!!