viernes, 25 de octubre de 2013

POR LA MAÑANA

Por la mañana, había mujeres por todo mi cuarto. Las conocía a todas, aunque ya las había olvidado lo suficiente como para que no me importara. Intenté hablarles, pero no me respondieron. Sólo me miraban. Sus cuerpos eran transparentes, como de cristal. De alguna forma, parecían bellas. Quizás por la lejanía y el cultivado efecto fantasmal.
-¡Déjenme solo! -les grité.
-Siempre estuviste solo -respondieron todas al mismo tiempo.
Luego se desvanecieron, como pequeñas luces apagándose de a poco.

RETROSPECTIVA

Cada tanto me miraba desde su palidez casi inmaculada. No me pareció importante en ese momento decirle algo, cambiar algún detalle de ella.
Ahora, en retrospectiva, pienso que pude haber estado equivocado al matarla con aquel cuchillo.

UN BLANCO PERFECTO

He tensado el arco. El silencio nos invade. Todos guardan el aliento, porque saben que dispararé sobre el blanco. Sin embargo, lo irreal sucede. Antes de soltar mi presa, la flecha que estaba en mi arco me da en la nuca, casi como si nunca hubiese estado en mis manos. Algo de maravilloso hay en todo esto, algo de divino.
Pero la hemorragia y la inconciencia me impiden participar de este pequeño milagro.

Μινόταυρος (Beautiful Things)

Terminaron por sentirse doblegados, hundidos y cercenados, terminaron por copiarse las palabras los juegos y los infames pensamientos, terminaron embarullados en el principio que no era otro
que el mismo principio de siempre igual de confuso. Terminaron atrapados entre cuerdas, entre saltos al vacío y explicaciones demasiado tontas. Terminaron perdidos, casi sin saber cómo mirarse. Terminaron tomados de las manos, corriendo siempre hacia diferentes amaneceres, cada cual más brillante.


(raquel sequeiro & alejandro bentivoglio)

MARY POP

Mary no estaba en su casa. Mary no estaba en el tejado. Mary no estaba con el gato. Mary dejó de
estar ensangrentada, la ensangrentada Mary. Mary dejó el paraguas al entrar, el suelo resbaladizo por
la lluvia, mojado por el agua, el agua del paraguas escurriendo calle abajo. La cabeza de la
atolondrada Mary con los cabellos empapados.
No, Mary no estaba en su ataúd, la pobre Mary. Con sus uñas afiladas. Aquí no no hay niños, Mary, delante del espejo se puede pronunciar su nombre. ¿A qué vamos a jugar para justificarnos? La inocencia es el primer lastre que se abandona, oh, Mary, es que ya no hay caras felices. Pero creo lo sabías.
Tarde o temprano anochece.


(raquel sequeiro & alejandro bentivoglio)

jueves, 3 de octubre de 2013

OSCURO TRAYECTO

Sigo un camino abrupto, no sé por qué, ni cómo, ni desde cuándo estoy haciendo este recorrido. Mucho menos sé por cuánto tiempo más lo realizaré. Solo me alumbra una luna modesta, la cual dibuja un sendero blanquecino, ligeramente luminoso, que no parece tener fin. Todo lo demás, atrás de mí y a mis costados, luce negro, como el corazón de una bestia. Mi incierto destino comienza a aterrarme, ¿hacia dónde estaré yendo? Trato de observar la Tierra, pero todo parece haber quedado demasiado lejos como para distinguir algo.
A mi lado se acumulan los cráteres lunares.


(Carlos Enrique Saldívar & Alejandro Bentivoglio)



LA SOLEDAD Y SUS CONFLICTOS

Cuando me siento abatido, medito en mi sala. La soledad se presenta desnuda frente a mí; luce hermosa, aunque triste. Me enamoro de ella rápidamente, no dejo de contemplar sus formas perfectas, su mirada perdida que no observa a ninguna parte, excepto, quizá, hacia el interior de sí misma. Corro a decirle palabras bonitas, la beso, la tiendo en mi cama, le hago el amor, pero no obtengo ninguna reacción de su parte. Esto podría ser un problema, pienso. Me detengo un momento. La soledad permanece expectante. Al diablo, me digo y sigo con mis ejercicios amatorios, ya he sido parejo de la tristeza y la desesperación, bien puedo arreglármelas con la soledad.


( Carlos Enrique Saldivar & Alejandro Bentivoglio)