domingo, 23 de marzo de 2014

NOTAS DEL INFIERNO

Planifiqué el infierno con cuidado, con todos los detalles, por supuesto. No quiero que nada quede a la deriva. No quiero que nadie pueda decir que existen fallas en el producto terminado. El infierno, cualquiera lo sabe, no es una cuestión de apresuramiento. Se trata, por el contrario, de una obra concienzuda que requiere mucho esfuerzo. Lo importante es la variedad para que ningún hombre se acostumbre a la repetición de un sufrimiento.
Por sobre todas las cosas, es necesario alentar la esperanza. Que se crea que el infierno es la utilería, el fuego y los diablitos. Que no sepan que es el deseo, y sólo eso, lo que constituye el alma misma de este eterno lugar de tormento.

EL PUÑAL

El puñal se le enterró al punto de que en su espalda se podían cosechar ásperos frutos.

CANCIÓN DEL ADIÓS

Nunca he sabido detener esta lluvia, nunca he sabido decir que lo siento. Ahora solo miro esos trenes vacíos que el viento lleva en la soledad del que no espera nada. ¿Podrías decirme que voy a olvidarlo todo? ¿O es que cada última palabra no será más que una hoja marchita de este dolor que me ha florecido una noche? ¿Acaso en el invierno no caminamos siempre solos?
Tan cerca de casa, puedo estirar mi mano y tocarla, pero los recuerdos queman mis dedos y mi corazón sabe todos los mapas para dejarse ir.

TU REVOLUCIÓN BAJA CALORÍAS

¿Qué tan infeliz es tu cajita? Agregale el muñequito Napalm por solo unos cabos sueltos. Los condimentos vienen aparte, ¿no ibas a querer todo completo, o sí? Jugá con tus dados, que este poker tiene cinco ases. Revolución de fin de semana, el lunes practicando los dedos en tu playstation. Salva a las ballenas cargando tu saliva de telgopor, acá usas tu Intel para tus discursitos de astronauta sin sonda.
Todos los lugares donde no estás son el mejor, bajá la cabeza y vas a ver dónde el amor está creciendo paraíso a paraíso. Callate los papelones, las islas no son para todos, la manada te hace ver bien para la publicidad, pero solo eso. La sangre es más que un fantasma rojo recorriendo a los viejos terracota.

EL CAZADOR OCULTO

El tirador oculto en la mirada se esconde en la pupila, el paisaje es su guía su trabajo. Las manos delicadas mueven los dedos en la soledad de un gatillo, en la noche del cazador. ¿Quiénes son las víctimas que abren los brazos bajo la lluvia desnuda?
Se espera, pero quizás el sonido solo sea la excusa de la demora, blancos móviles, ningún punto es más importante que el otro y la bala puede impactar en un poco memorable cactus que se inclina, espina herida.

FUCK THE NOISE

Mis palabras se esfuman naciendo, letras en llanto que llegan sin conocer de puntos ni comas.

LAS MISMAS COSAS

En las paredes acolchadas encuentra un pequeño hueco. Por la noche, cuando los guardias no lo ven, se escapa por allí y gatea en busca de la salida. Durante horas se arrastra por un interminable túnel con inquebrantable voluntad.
Finalmente, ve una intensa luz y apura el paso. Sin darse cuenta cae y rebota sobre paredes acolchadas. Al alzar su cabeza, ve a un hombre igual a él que apenas lo descubre comienza a gritar.  

DESENGAÑO DEL POETA

La locura no es lo que uno espera. A veces ni siquiera se desnuda y nos ofrece su cuerpo, sino que se queda quieta en un rincón, hablando mal de nosotros, vestida hasta el cuello, virgen de toda violencia, de toda pasión.

CARNAVAL

Mujeres y contorsiones, pedruscos iluminados por tornasoladas flores de huesos y fingida alegría para tapar este llanto que crece como un mundo donde nadie sabe qué ni por qué, ni para qué y la carroza que vaga por la ciudad con esa forma de ataúd, con esa forma de terrible silencio.

ELEGANTLY WASTED

Cae fuego de los cielos, hay desorden, gente que llora por los rincones. Los ríos que se hacen sangre, dientes que crujen, armónicas trompetas que sacuden el destemplado silencio. Puertas que se caen, pies que pisotean.
Llega el fin de los tiempos y yo tan laxo, tan poco elegante. Sin una mísera corbata a mano.

martes, 11 de marzo de 2014

EL EXTRAÑO

El hombre era sumamente silencioso. De hecho no había dicho ni siquiera una palabra desde que había entrado. Tampoco sabíamos cómo había franqueado la puerta perfectamente cerrada con llave. Nadie se había atrevido a decirle nada y todos permanecíamos expectantes de lo que iba a hacer. Algunos, tal vez los más atrevidos, creyeron ver en él a un agente sobrenatural. Quizás la muerte o algo peor aún. Estábamos seguros de que su presencia no se debía a un hecho fortuito.
Finalmente, cerca de la medianoche habló. Probablemente en alemán o inglés.
Definitivamente no fue en español.


THE PLAY

Salió a escena, pero el resto de los actores se habían ido. El público lo miraba expectante. Él no supo que hacer y salió corriendo.

Ya luego la crítica diría que nunca antes se había visto una mejor representación del conflicto del ser y la mismidad de todas las cosas.

EL HOMBRE

Desde que tengo memoria trabajo en la misma oficina. Es un lugar cómodo, aunque un poco caluroso. Hace rato que dejamos de fingir que trabajamos. Pasamos el día hablando de deportes u hojeando revistas. Los jefes jamás dicen nada y el negocio es cada vez más próspero. Suponemos que todo funciona gracias a González, el único empleado que trabaja día tras día. González es un tipo correcto y usa un bigote de lo más curioso. Está siempre llenando formularios o escribiendo a máquina.
Cuando se levanta para ir al baño o para tomar un café, tenemos la impresión de que todos los escritorios se corren un poco de su lugar. Que las luces se apagan o que incluso el techo tiembla levemente.

LA MONTAÑA


Gigante e inamovible. Sus pensamientos llevan cientos de años en formarse. Pero luego, cuando cree que ya están ahí, en su plenitud, se desvanecen. En realidad, no comprende la naturaleza y se dice que ella es otra cosa, muy distinta. ¿Cómo podría compararse con una tormenta o con una planta? De algún modo, ella lo abarca todo. Nadie puede pasar por su lado sin mirarla, sin sentir un sobrecogimiento absoluto.

Pero ahora, tanto tiempo después, siente el llamado de ese pequeño hombre de rasgos oscuros y de versos en vez de palabras y su corazón de piedra late, late y ella avanza, hacia ese hombre que no va, que no se le acerca, que solo espera ahí.

NADA

Alguien no está parado ahí afuera. Alguien no hace ruido junto a mi puerta y yo no voy a abrir y le digo que por qué hace ruido y como no hay nadie no me responde que le gustaría pasar porque se siente solo. Nadie me dice que tiene frío o que apenas recuerda su propio nombre. Así que no me levanto del sofá, ni dejo de leer el libro que estaba leyendo, ni siquiera miro por la ventana o pienso por algún momento en lo que no está ahí afuera.
Absolutamente nadie me habla esta noche que no será diferente a cualquier otra noche excepto porque ahora no ha empezado a llover muy fuerte.