sábado, 26 de abril de 2014

LA INEVITABLE O NO TANTO MUERTE DEL CORONEL GELLARD

-¿Te diste cuenta de que vamos a estrellarnos? -preguntó el coronel Gellard.
-Sí -respondió Harold, con total serenidad.
Gellard miró a su chofer. Quizás nunca lo había admirado tanto en su vida. Cuánta serenidad, cuánta sabiduría ante el desastre. Cuánta pericia para resolver una situación que para cualquier otro hubiese sido insoportablemente compleja.

Luego chocaron con violencia inaudita.

NOSTRADAMUS

Me dijo que caeríamos pero no quise escuchar. Entonces dio una violenta patada y la plataforma se derrumbó. Me dijo que me lo había avisado. Luego confesó que era la mejor forma de que la gente creyera en sus profecías.

miércoles, 9 de abril de 2014

AL FINAL

No recuerdan nada de lo que digo, ni se molestan en guardar pedazos de mi memoria o la de otros. Al final todo parece mezclado y no son las copas de más o lo tardío de la noche. Vamos tan lejos como podemos, pero la casa es siempre la misma. Debería saberlo de antemano y no sé quiénes somos ese nosotros que parece perseguirme todo el tiempo. No quiero adjudicarle nada a la paranoia o a los fantasmas que me revolotean. No quiero pensar en nada.
Temo que cuando se apague la luz, algo de todo esto sea real.

CONTINUIDAD DEL EGO

Se quita un cuerpo, queda otro menos real. ¿Cuántos pueden amontonarse en un cuarto vacío? Sin que nadie los encuentre, sin que nadie se queje con las autoridades correspondientes. Sin que se llame a padres, tutores, encargados, policías, represores, presidentes, generales.
¿Se pueden reconocer una vez apilados? O ¿los miramos con esa extrañeza del que se ve en el espejo después de mucho tiempo de no hacerlo?

CONTEMPLACIONES DEL CHANCHO

 El grito se propaga entre fantasmal y aterrador. Lo matan porque no sabe defenderse. Puede que alguno de sus compañeros lo vea en su última hora. Pero tal vez ese testigo impasible crea que las patas cortas no ayudan en ninguna huida. O que la mugre es también una forma de dignidad que perdona cualquier final.
Si se vieran uno al lado del otro, quizá, colgando de ganchos en el techo de un restaurante de moda, finamente enjamonados, pensarían que, con el tiempo, incluso la muerte no es más que otra forma de estar aburrido.

POESÍA DE OTRO

 Inventar un pájaro es también negarse a construir cualquier tipo de solidez. No es que la inexistencia no tenga sus ventajas, pero ¿quiénes cierran sus ojos ante la tenue belleza de una pared? Lo seductor de la metáfora no debería bastar para erradicar la tentación de lo concreto.
Es que a veces prefiero el dulce placer de estrellarme contra un ladrillo antes que flotar como un imbécil con esas alas de palabras ajenas.

ELLA NO ES TAN KAFKA

 Ella entra al living, sus actos son previsibles. Nunca será una mujer irracional, aunque parece no reparar en ninguna norma excepto tal vez la de su propio deseo.
Se sienta en el sofá y estira sus largas piernas. La observo varios minutos pero no sucede nada, ella no se transforma en ninguna cosa.

DÍAS TAN IGUALES

Nado en un lago de cálidas y serenas aguas. Las sirenas de aquí ya no cantan, su belleza es puro artificio que no engañan a ningún marinero.
Los altos postes de los navíos se ven tristes, sin capitanes que pidan ser amarrados. Los días transcurren en aburridas navegaciones sin sobresaltos. En constantes llegadas a puertos trazados de antemano y sin ningún contratiempo.

EL CRIMEN

Un descomunal ojo nos vigila inamovible y silencioso en el cielo. Tratamos de pasar desapercibidos, pero nos sabemos condenados.
El ojo baja su párpado; comenzamos a correr. Pero al llegar a la avenida, una enrome mano nos aplasta contra el suelo.

Más tarde, los gigantescos pies se encargarán de la escapatoria.